domingo 14 de agosto de 2022

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Policía condenado

"Inició un procedimiento irregular, arbitrario, ilegítimo y excesivo"

Fue hallado culpable por "privación abusiva de la libertad personal" y "severidades cometidas sobre un detenido".

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31 de julio de 2022 - 23:49

El pasado 27 de junio, Abel Jesús Rivas fue hallado culpable por los delitos de “privación abusiva de la libertad personal” y “severidades cometidas sobre un detenido”. El debate se desarrolló en el Juzgado Correccional de Tercera Nominación. El Tribunal fue presidido por el juez Javier Herrera. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal Víctor Figueroa, quien estuvo acompañado por el abogado de la querella, Fernando Contreras. La defensa fue ejercida por el abogado del foro local Víctor García. Rivas ocupó el banquillo junto con un colega, quien solo había llegado imputado por “severidades cometidas sobre un detenido”. No obstante, resultó absuelto.

De acuerdo con la investigación, apenas iniciada la madrugada del 26 de noviembre de 2019, Oscar Walter Barrionuevo se encontraba a bordo de su motocicleta Honda Enduro con su novia –expareja de Rivas-; el motor del rodado estaba apagado. La joven se encontraba sobre la vereda de su domicilio, en un barrio de la zona sur de la Capital. En dicha circunstancia se presentaron los numerarios policiales de la Comisaría Décima Primera, el oficial subinspector Rivas acompañado de un oficial ayudante, quien resultó absuelto. Rivas conducía el vehículo en el que se desplazaban y observó la presencia de su expareja junto con Barrionuevo. El uniformado se dirige hacia ellos, desciende del rodado con un arma larga consigo y con evidentes fines de privar de la libertad personal a Barrionuevo.

Rivas le solicitó a Barrionuevo los papeles del rodado y el documento nacional de identidad (DNI) con el objeto de identificarlo. Mientras buscaba la documentación solicitada, sin mediar palabras, Rivas habría aplicado un golpe puño en el rostro de Barrionuevo. Sorprendido, su compañero le pregunta a Rivas el porqué de la agresión.

Mientras tanto, Rivas le habría advertido a Barrionuevo que no hablara o que lo llevaría preso. Por su parte, Vega habría solicitado por radio transmisor una unidad de apoyo a la Comisaría Novena para que se haga presente en el citado lugar a modo de refuerzo. Al llegar el móvil, Rivas habría introducido a Barrionuevo por la fuerza.

Minutos después, en la Comisaría Décima Primera, Rivas llevó al demorado Barrionuevo hasta uno de los calabozos de esta seccional. Allí quedaron ambos. En la ocasión, Rivas habría aplicado sobre Barrionuevo un trato riguroso y mortificante. En la investigación se señaló que, en dichas circunstancias, Rivas le habría exigido al privado de la libertad Barrionuevo que se sacara el calzado que llevaba puesto para pisarle los pies. Después, le habría ordenado que se diera vuelta y se arrodillara para aplicarle golpes en la espalda, en las costillas. Por la golpiza, Barrionuevo habría caído al piso y Rivas lo habría pateado en la sien derecha, mandíbula y detrás de la oreja derecha.

Este trato riguroso habría ocasionado varias lesiones a Barrionuevo. Tales le habrían demandado 40 días de curaciones.

Fundamentos

Días pasados, el Tribunal dio a conocer los fundamentos. “Como lo expresé, ambos imputados se ubican en el lugar del hecho, aunque dan versiones distintas respecto a la forma y el motivo por el que Barrionuevo fue arribado por Rivas y lo sucedido con posterioridad. El compañero del acusado, contradiciendo a Rivas, asegura que Barrionuevo y su pareja estaban parados en la vía pública y no tenían una actitud sospechosa, y que fue Rivas quien increpó a Barrionuevo verbalmente y con empujones. Al menos, el accionar desplegado por Rivas significó un evidente exceso de funciones motivado en cuestiones personales relacionadas con su expareja”, detalló.

Para el magistrado, se desprende como evidente el exceso funcional desplegado por Rivas. Si bien, más allá de lo expresado por Rivas en su declaración de imputado, sobre el supuesto desconocimiento de quien era la persona que estaba parada en la motocicleta, lo relatado por su expareja y Barrionuevo despeja cualquier duda al respecto, advirtió. En este sentido, detalló que ambos coinciden en que, al hacerse presente en el lugar, Rivas inició un cruce de palabras con su expareja recriminándole por su nueva pareja.

Según este análisis, es a partir de ese momento en el que Rivas advirtió la identidad de las dos personas, su expareja y Barrionuevo. “No tenía más nada que hacer en ese lugar, al menos como personal policial de la Policía de la Provincia. Sin embargo, inició un procedimiento irregular, arbitrario, ilegítimo y excesivo, solicitándole la documentación de la motocicleta a la actual pareja de la madre de su hija -como si se tratara de un control vehicular de rutina-, dando pie a una discusión que le permitió poner manos sobre Barrionuevo.

Ha quedado claro que el exceso de Rivas para con Barrionuevo tenían un móvil cierto y probado, la necesidad de revancha o venganza en contra de su expareja, a consecuencia de la ruptura previa desencadenante de discusiones y hostigamientos que fueron expuestos en la denuncia, donde detalla incidentes previos con amenazas de muerte que fueron oportunamente denunciadas”, indicó.

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