domingo 7 de agosto de 2022

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Cara y Cruz

Indignaciones selectivas

El volumen de las aflicciones por el contrato de empleo público de la escribana y abogada María Lila "Petu" Castillo...

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5 de julio de 2022 - 00:20

El volumen de las aflicciones por el contrato de empleo público de la escribana y abogada María Lila “Petu” Castillo en CAPRESCA marca el decepcionante nivel de la discusión política en algunos círculos de Catamarca, al mismo tiempo que lo selectivo de algunas indignaciones.

Se le objeta ser hija del exsenador nacional Oscar Castillo, nieta del exgobernador Arnoldo Castillo y exdirectora nacional de Juventud en la presidencia de Mauricio Macri.

Esto es: se le objeta la genética y la filiación política, rasgos que a criterio de algunos la invalidan para verificar la regularidad de los sorteos del organismo, 42 al mes de acuerdo con lo que aclaró al salir al cruce de las copiosas impugnaciones que sucedieron a la viralización del decreto que autorizó su contratación. El cargo no es un “punto índice” por difusas tareas de asesoramiento, sino un contrato por la prestación de sus servicios profesionales, que a CAPRESCA le sale más barato abonar de tal modo que por medio de facturaciones.

Según el razonamiento de los críticos, “Petu” Castillo debería purgar los pecados atribuidos a su padre y a su abuelo con una especie de destierro administrativo, medieval principio sancionatorio aplicable también, de paso, al hecho de haber ocupado un cargo político en la administración Macri. Esto, independientemente de la solvencia profesional que pueda acreditar, requisito que por otra parte no fue examinado por quienes la cuestionan. ¿Por qué será?

En este sentido, es raro que los enemigos de la descendencia de los Castillo no hayan recurrido al expediente más simple para condenar a la rea seleccionada en esta oportunidad: fijarse si en efecto cumple con el trabajo por el que se le paga.

Si tal cosa llegara a confirmarse, sería un motivo mucho más sólido para rechazar su contratación que los inevitables, para ella, vínculos familiares, o sus preferencias políticas. Pero parece que entre las costumbres de la Castillo no figura la de ser “ñoqui” y, aparte, esgrimir el argumento de la obligatoria contraprestación laboral por el salario dejaría a más de uno con el traste a la pampa y la ficha de afiliación o la relación con algún dedo influyente como exclusivo mérito para engullir lo que engulle. Porque para las “voladurías” no es indispensable demostrar competencia alguna, y cualquier observador medianamente atento de la realidad provincial advertirá que junto a muy eficaces asesores y funcionarios forman insignes inservibles a los que no se les conoce más contribución que el tránsito periódico hacia los cajeros y la aptitud para adulaciones y funambulismo, para no hablar de algunos resonantes papelones.

Por otra parte, no hace falta escarbar demasiado para encontrar ejemplos de reciclados en la política a los que sería menos cómodo revisar.

Por consignar un ejemplo, en el ígneo 2003 el padre de la escribana Castillo pactó con Armando “Bombón” Mercado, representante a nivel provincial del recién asumido presidente Néstor Kirchner, una alianza por la que resultó elegido diputado nacional Guillermo “Campeón” de la Barrera en desmedro del justicialismo, esquema que se mantuvo vigente al punto de que Lucía Corpacci fue elegida vicegobernadora de Eduardo Brizuela del Moral en 2007.

Para que la evaluación sea ecuánime, debe consignarse que antes el Frente para la Victoria había protagonizado un hecho político de significativo alcance, al salir segundo en las elecciones nacionales de 2005 y dejar al PJ en tercer lugar.

¿A quién se le ocurriría ahora condenar tales acontecimientos? A muy pocos, por supuesto, porque la política es dinámica y requiere interpretar los movimientos de la sociedad.

El ejemplo es extremo, acaso inadecuado, porque el Gobierno decidió celebrar un contrato con la escribana Castillo por tareas estrictamente técnicas, no políticas, cuyo cumplimiento es muy fácil de corroborar. Si es por buscarle deméritos, tendría que ser por ese lado, o por algún renuncio en el ejercicio de sus profesiones. Algo bastante más complejo que cargarle la romana de añejos y superados litigios. n

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indagatoria. se realizó ayer a la mañana en fiscalía penal.

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