Incumplió una restricción de acercamiento hacia su expareja y lo arrestaron
En otros dos hechos, dos sospechados de violentos también fueron demorados por agredir a dos mujeres.
El fin de semana largo se inició con al menos tres hombres arrestados en el marco de la violencia contra la mujer. Fuentes policiales informaron que ayer, minutos después de las 11.30, por requerimiento del SAE-911, efectivos de la Comisaría Octava se hicieron presentes en la esquina de las calles Jorge “Negro” Herrera y 11 de Septiembre. En el lugar arrestaron a un joven de 28 años.
Según se detalló, el sospechoso habría quebrantado una medida judicial de prohibición de acercamiento hacia su expareja. Ante esta situación, el presunto desobediente fue trasladado y alojado en la dependencia policial a disposición de la Fiscalía de Instrucción de turno, a cargo del fiscal de Instrucción de Séptima Nominación, Alejandro Gober. Al mismo tiempo, invitaron a la damnificada a radicar la denuncia penal correspondiente en la Unidad Judicial 8.
En otro orden, se indicó que el viernes, poco antes del mediodía, en el barrio Ribera del Valle, personal de la Comisaría Décima demoró a un joven de 20 años. Al respecto, se detalló que el muchacho habría amenazado de muerte a su expareja.
Poco después, en horas de la siesta, a solicitud del SAE-911, numerarios de la Seccional Novena llegaron hasta el barrio Luis Franco. Allí se entrevistaron con una joven mujer. En la oportunidad, les manifestó que su pareja la habría agredido a golpes.
En ambos casos, los sospechados de violentos fueron trasladados y alojados en la seccional que por jurisdicción corresponde. A la vez, quedaron a disposición del fiscal de Instrucción de turno. También se invitó a las damnificadas a radicar la denuncia penal de rigor en la Unidad Judicial más cercana a su domicilio.
Mitos a derribar
La violencia es una problemática que atraviesa a la sociedad. Tanto las mujeres como niños, niñas y adolescentes, personas adultas mayores, con discapacidad, migrantes y del grupo de diversidad sexual forman parte del grupo de personas socialmente vulnerables.
En el contexto de la violencia contra las mujeres algunos mitos persisten.
“Nos han transmitido esas creencias sin que nosotros nos demos cuenta y las seguimos admitiendo si no las revisamos”, advirtieron profesionales en la temática. Uno de estos mitos asevera que “los violentos son enfermos mentales”. Al respecto, se remarcó que relacionar la violencia con la enfermedad mental es minimizar y desvalorizar la violencia en sí misma. “La violencia no es una enfermedad. Solo el 10 % de las enfermedades mentales presentan episodios de violencia que tienen que ver con el desequilibrio y las crisis de las personas que padecen”, se explicó.
Otro mito: “El alcoholismo y las drogas son causantes de violencia”. Las drogas y el alcoholismo no son los causantes de la violencia. No obstante, se advirtió que sí facilitan las expresiones de violencia porque desinhiben el sistema nervioso central. “La violencia familiar es un problema de los pobres y de las personas sin educación” dice otro mito. Es falso. “Los mitos justifican, legitiman y ocultan la violencia. La violencia intrafamiliar es un flagelo que atraviesa a toda la sociedad y en todos los niveles de instrucción. Su contraparte, un mayor nivel adquisitivo o un mayor nivel de educación pueden refinar las acciones de la violencia y puede ayudar al ocultamiento de la violencia. Eso no significa que no exista en otros nivel sociales”, se detalló.
¿Dónde y cómo pedir ayuda?
Ante una situación de violencia, propia o de una persona conocida, el primer paso es comunicarse a través de los distintos medios. La denuncia es importante para que la Justicia pueda arbitrar los medios y para poder facilitar los canales de las instituciones y organizaciones que están involucradas en el abordaje integral para que puedan intervenir.
Si te encontrás en una situación de violencia, pedí ayuda. Podés hacer la denuncia en la Unidad Judicial Especial de Violencia Familiar y de Género, ubicada Esquiú 315, funciona las 24 horas. También puedes presentarte en las unidades judiciales de Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú.
La sede de la Fiscalía Penal –sita en Roca 50- es otra posibilidad para asentar denuncias. También podés acercarte a los Juzgados de Familia, en calle Perú 18.
En el interior de la provincia, en cualquier comisaría o Juzgado de Paz.
Se encuentran habilitados la Línea 144 y el SAE 911.