Al cierre de esta edición se conocieron los detalles del operativo llevado a cabo el jueves que incluyó tres allanamientos, uno de ellos en un vivero del departamento Valle Viejo, donde se encontró una plantación de marihuana.
Tres personas fueron detenidas. Usaban el negocio como fachada para realizar narcomenudeo.
Al cierre de esta edición se conocieron los detalles del operativo llevado a cabo el jueves que incluyó tres allanamientos, uno de ellos en un vivero del departamento Valle Viejo, donde se encontró una plantación de marihuana.
El procedimiento fue llevado a cabo por personal de Gendarmería Nacional bajo las directivas del Juzgado Federal a cargo de Miguel Ángel Contreras, tras una serie de denuncias realizadas por vecinos que advirtieron la creciente circulación de personas por el lugar, presuntamente, para comprar estupefacientes.
Según fuentes oficiales, en el vivero -ubicado por avenida Crisanto Gómez, que tiene una superficie de aproximadamente una manzana-, se secuestró 93 plantas de marihuana, 554 gramos de flores o cogollos de marihuana, 191 semillas de la misma especie, dos frascos goteros con aceite de cannabis, 64.154 pesos, invernadero 60x60 (indor), un rifle calibre 22, 24 cartuchos calibre 36 y un clonador de plantas marca Interlec.
Los uniformados incautaron además varias balanzas grameras de precisión y pipas entre otros elementos de interés para la causa.
Al finalizar los allanamientos, tres personas fueron detenidas en el marco de la investigación. Se pudo conocer que los encargados del vivero contaban con una autorización del Gobierno Nacional para la plantación de marihuana pero con fin medicinal. Supuestamente entre tres y cuatro personas vinculadas con el emprendimiento comercial del vivero realizaron los trámites en el Registro del Programa de Cannabis (REPROCANN) y obtuvieron las autorizaciones correspondientes. De acuerdo a los primeros testimonios, los sospechosos cultivaron más de lo permitido y comercializaron marihuana a menudeo, bajo la fachada del vivero, abusando de la autorización otorgada por el Estado.
Presuntamente, la comercialización al menudeo fue creciendo y el movimiento puso en alerta al vecindario que rápidamente denunció la irregularidad.
El principal ingreso al inmueble cuenta con un cartel amarillo flúor realizado artesanalmente, con la leyenda "zona monitoreada por la Policía" y la silueta en negro de un efectivo policial, con gorra.
Es una base de datos diseñada para poder registrar a aquellas personas que cuenten con las condiciones para acceder a un cultivo controlado de la planta de cannabis, con fines de tratamiento medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor.
Autoriza transportar hasta nueve plantas en floración por paciente y poder transportar hasta 40 gramos de flores secas o seis unidades de goteros de 30ml.