Ayer se conoció que la última edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho se consagró...
Ayer se conoció que la última edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho se consagró segunda entre las mejores fiestas nacionales populares, en el marco de la 17° edición de los Premios Bitácora que reconocen a la industria turística del país. La noticia fue bien recibida por parte de quienes son protagonistas de la puesta en escena de la fiesta de invierno y también por los beneficiarios directos e indirectos del evento. La distinción confirma la consolidación de la fiesta mayor de los catamarqueños como evento turístico, anticipa un futuro auspicioso para las próximas ediciones y abre nuevos desafíos.
La terna en la que se consagró el evento catamarqueño estuvo compartida con la Fiesta Nacional de la Vendimia, de Mendoza y la Fiesta Nacional de la Cerveza, Oktoberfest, de Córdoba. Las tres fiestas fueron elegidas entre el 30 de septiembre y el 18 de octubre por referentes de la industria turística: agentes de viajes, operadores turísticos y pasajeros, que votaron a través de la página web cada una de las 19 categorías que incluyen a toda la cadena productiva del sector. Es por ello que el premio no fue una distinción menor o insignificante ya que el evento catamarqueño quedó a la par de otros dos que son reconocidos en el país por su envergadura. Además, el jurado estuvo integrado por referentes especializados en la materia.
En 2022, la Fiesta del Poncho ya había obtenido el Premio Bitácora como mejor fiesta nacional, con lo cual, por segundo año consecutivo, la festividad popular más importante de Catamarca se queda con el reconocimiento de la industria turística nacional. De tal manera que este galardón consolida a la Fiesta Nacional del Poncho como evento cultural y plantea también nuevos desafíos en materia de políticas de turismo. Tras la pandemia, las ediciones exitosas de la Fiesta del Poncho confirman que la designación de Roberto Brunello en el Ministerio de Turismo, quien venía de ejercer la actividad turística en el sector privado, le aportó otro sentido y otra visión a la organización de la fiesta.
En la última edición, la fiesta alcanzó un récord de 1.545.000 visitantes a lo largo de los 10 días, según la Dirección de Calidad Turística del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte a partir de datos informados por la Policía de la provincia. El jueves 20 de julio, por ejemplo, unas 330 mil almas circularon por el predio Ferial. El escenario mayor tuvo una cartelera artística que siempre genera polémicas por los invitados o por los costos. Sin embargo, tuvo gran aceptación ya que varias noches pudo colgar el cartel de “entradas agotadas”.
De esta manera, no quedan dudas del éxito de la fiesta que hoy se corona con una distinción nacional, aunque todavía falte algún esfuerzo mayor para consolidar a Catamarca como destino turístico, lo que camina a la par del desarrollo de mayor infraestructura turística.
Uno de los desafíos que surgió apenas finalizó la Fiesta es la necesidad de ampliar el predio Ferial para contar con más espacio físico para la exposición de la industria cultural catamarqueña y para lograr más capacidad y comodidad para los transeúntes. El gobernador Raúl Jalil anticipó que gestionará fondos ante el Consejo Federal de Inversiones para realizar la ampliación del lugar ya que quedó a la vista que el “Poncho” es un horizonte de posibilidades para los catamarqueños y tiene un futuro prometedor.