sábado 15 de enero de 2022

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Cara y Cruz

Final de una larga historia

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13 de enero de 2022 - 01:05

Con la inauguración de un hotel cinco estrellas en Fiambalá, anunciada para marzo, se cumplirá la primera parte del compromiso que asumió la empresa Hotel Casino Tandil SA en junio de 2018, cuando la gestión de Lucía Corpacci le prorrogó el monopolio de la explotación de los juegos de azar en la provincia por diez años.

Al informarle al gobernador Raúl Jalil que las obras en el distrito tinogasteño están en su etapa final, los representantes de la firma anticiparon que el mes que viene comenzarán las del otro hotel que deben edificar para completar el convenio, ubicado en Antofagasta de la Sierra.

“Nuestro objetivo es armar un triángulo turístico entre ambos departamentos para mostrar las bellezas naturales de cada lugar. Queremos estar listos para Semana Santa", dijo el empresario Guido González Robles en la reunión que mantuvo con Jalil en Casa de Gobierno.

Comienza de este modo a cerrarse una larga y enrevesada historia que se inició a fines de 2003 -casi dos décadas- cuando se le prorrogó la concesión del juego a Hotel Casino Tandil por 15 años con opción a otros cinco, con la condición de que mejoran y modernizaran las instalaciones en la Capital.

Vencido el plazo, el gobierno de Corpacci renegoció el monto del canon que pagaba la firma por la exclusividad de la explotación del juego. Las tratativas estuvieron enmarcadas en una polémica, porque se especulaba con la habilitación de salas de juego en localidades del interior, pero finalmente esto no ocurrió y se pactaron las nuevas condiciones a cambio de una inversión turística de 140 millones de pesos.

El hotel está localizado en medio de los viñedos de la bodega Tizac, a solo 10 kilómetros del centro de Fiambalá. Tiene 2.300 metros cuadrados cubiertos, 590 semi-cubiertos y 2.850 descubiertos y de parquización exterior, todo ubicado dentro las 12.400 hectáreas totales de predio.

Contará con 20 habitaciones, un espacio semicubierto equipado para reuniones, seguido por otro descubierto que balconea hacia los viñedos y las montañas del sector este. Restaurante para 80 comensales, salón de usos Múltiples para 60 personas, piscinas y jacuzzi a metros de los viñedos, spa, sauna, baño finlandés y gimnasio con vestuarios y disponibilidad de servicios de masajes.

“Va a ser un hospedaje de bodega. Las habitaciones están pegadas a los viñedos, con una vista espectacular del río Abaucán”, sintetizó González Robles.

Jalil, por su parte, destacó la contribución que la infraestructura hotelera representa para el afianzamiento del turismo en Catamarca.

“El turismo, junto a la minería y la industria, es un pilar para el crecimiento. Los resultados se consolidan mes a mes que nos pone como una de las provincias que sigue creciendo en empleo privado”, consideró.

Al Estado le queda pendiente ahora avanzar con las mejoras en las Termas de Fiambalá para perfeccionar el circuito tinogasteño, ya sancionada la expropiación de 404 hectáreas tras una intensa controversia con sectores de la comunidad fiambalense que veían la medida como un despojo de su patrimonio turístico por parte de la Provincia.

La expropiación significó el saneamiento de los títulos de las tierras luego del fracaso de una prescripción adquisitiva intentada por el municipio. La indefinición del conflicto obstaculizaba mejorar y ampliar las instalaciones del lugar.

Cuando se aprobó la expropiación, la intendenta Roxana Paulón anunció una inversión conjunta con el Gobierno provincial de alrededor de 100 millones de pesos “para jerarquizar las Termas”.

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