Jorge Alberto Migdal (65), que contaba con múltiples condenas por asalto a mano armada, murió ayer al intentar realizar una conexión clandestina de electricidad en la zona sur de la ciudad Capital.
Jorge Alberto Migdal (65), que contaba con múltiples condenas por asalto a mano armada, murió ayer al intentar realizar una conexión clandestina de electricidad en la zona sur de la ciudad Capital.
Fuentes oficiales informaron que sucedió aproximadamente a las 18 en el barrio 107 Viviendas, el hombre manipulaba cables del tendido eléctrico y recibió una descarga fulminante que terminó con su vida en forma instantánea.
Vecinos de la zona dieron aviso a la Policía, quienes solicitaron la presencia de médicos del SAME, que constataron el deceso del peligroso sujeto.
Posteriormente se dio intervención a trabajadores de la empresa de energía EC-SAPEM para que elimine la conexión ilegal y realice la denuncia penal correspondiente.
De acuerdo a la información a la que pudo acceder El Ancasti, Migdal era un sujeto que contaba con un frondoso prontuario.
El 23 de febrero de 2000 la Cámara Penal de Primera Nominación lo condenó a la pena de 8 años de prisión por un robo a mano armada.
Luego de otro juicio, el 5 de abril de 2002, la Cámara Penal de Segunda Nominación lo declaró culpable de asaltar a un remisero y lo sentenció a cumplir 4 años de prisión.
La particularidad de este hecho es que fue cometido mientras gozaba del beneficio de salida laboral.
Siete años más tarde fue nuevamente detenido tras un violento atraco ocurrido en la Capital.
El hecho de inseguridad ocurrió el 21 de febrero de 2009, cuando Migdal y José Daniel Gordillo fueron atrapados tras un frustrado asalto en un local que brinda servicio de internet ubicado por calle Prado.
El 27 de septiembre de 2010, Midgal y Gordillo (quien posteriormente estuvo implicado en una causa narco junto al clan Apaza), fueron condenados por el Tribunal de la Cámara Penal de Primera Nominación.
A Migdal se le unificó la pena a 30 años y 5 meses de prisión efectiva. Cumplido el porcentaje de sentencia exigido por ley recuperó la libertad y comenzó a realizar conexiones clandestinas en instalaciones domiciliarias.
Fuentes policiales confirmaron que de acuerdo a los testimonios recogidos tras el fatal incidente, Migdal cobraba para llevar a cabo las conexiones en casas particulares, con tarifas diferenciadas de acuerdo al cliente.
Desde la empresa de energía advirtieron que permanentemente personal de la EC-SAPEM realiza desconexiones clandestinas en casas de familia, locales comerciales y hasta en instituciones educativas privadas.