sábado 2 de diciembre de 2023

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Editorial

Estadísticas alarmantes

Un informe recientemente publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la hipertensión...

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Un informe recientemente publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la hipertensión arterial advierte sobre el crecimiento de la incidencia de esta patología a nivel mundial. Las estadísticas son verdaderamente alarmantes: el estudio señala que el número de personas con hipertensión arterial (una presión arterial de 140/90 o superior o que toman medicamentos para la hipertensión arterial) en el mundo se duplicó entre 1990 y 2019, pasando de 650 millones a 1300 millones.

También son muy preocupantes otros datos que se desprenden del trabajo: aproximadamente cuatro de cada cinco personas con hipertensión arterial no reciben un tratamiento adecuado, y casi la mitad de las personas con hipertensión arterial en todo el mundo desconocen actualmente que sufren esta afección que causa accidentes cerebrovasculares, infartos de miocardio, insuficiencia cardíaca, daños renales y muchos otros problemas de salud.

La buena noticia, pese a todo, es que la implementación de políticas sanitarias concretas puede reducir notablemente la gravitación de la enfermedad. Solo la ampliación de la cobertura de la afección permitiría evitar millones de muertes. En este aspecto Argentina se encuentra en mejores condiciones que el promedio de los países. De todos modos, tanto en nuestro país como en el resto de las naciones es necesario que se activen protocolos de detección temprana para evitar los subdiagnósticos.

En Catamarca, cuando en mayo se celebra el Día Mundial de la Hipertensión arterial suelen realizarse tomas de presión en lugares públicos a los fines de detectar posibles casos. La actividad es útil pero por supuesto claramente insuficiente. Se necesitan campañas permanentes y en diversos lugares –por ejemplo, los ámbitos laborales- para identificar a aquellas personas que padecen de esta enfermedad.

También es responsabilidad del Estado las tareas de concientización en materia preventiva y de tratamiento de la hipertensión arterial, es decir, explicar didácticamente qué tipo de vida llevar para evitar la patología o reducir sus riesgos. Por ejemplo, la adopción de dietas saludables, no fumar ni consumir drogas, reducir el consumo de alcohol o realizar actividad física sistemática. En muchos casos es preciso controlarla con medicamentos, para lo cual las autoridades sanitarias deben garantizar el acceso a los remedios indicados a todas las personas que lo requieran.

El informe detalla que un aumento en el número de pacientes tratados eficazmente hasta llegar a los niveles observados en países con un elevado nivel de resultados podría prevenir, entre ahora y 2050, 76 millones de fallecimientos, 120 millones de accidentes cerebrovasculares, 79 millones de infartos de miocardio y 17 millones de casos de insuficiencia cardíaca.

La prevención y la detección precoz son las mejores herramientas. Y es mucho lo que puede hacerse y aún no se hace para concientizar al respecto. Es de esperar que el nuevo informe de la OMS contribuya a que se tomen las medidas que correspondan para reducir las muertes y los daños irreversibles que puede ocasionar la hipertensión arterial.

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