lunes 8 de agosto de 2022

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Cara y Cruz

El turno del heredero

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6 de agosto de 2022 - 01:20

La causa “Vialidad”, que se encuentra en etapa de alegatos, sigue sumando elementos que permiten reconstruir la historia de corrupción en torno a la obra pública en Santa Cruz, el feudo del matrimonio de Néstor y Cristina Kirchner antes del desembarco presidencial. Si bien la acusada principal de la causa es la Vicepresidenta, a quien se señala como jefa de una asociación ilícita destinada a hacerse de fondos públicos, ayer el fiscal Luciani se ocupó del rol que jugó el hijo Máximo Kirchner, quien a pesar de no tener entonces ningún cargo público decidía sobre las licitaciones. Según entiende, su participación “está comprobada”. El privilegio de pertenecer.

El fiscal mostró ante los jueces y las partes nuevos mensajes del teléfono del exsecretario de Obras Públicas José López, el de los bolsos con millones de dólares y armas arrojados en un convento de monjas, y también registros de llamadas de Máximo a López. A criterio de Luciani, ambos “digitaban cada paso de la licitación pública en Santa Cruz”.

“¿Pudiste hablar con Maxi para definir la ubicación de las 100 cuadras?”, dice un mensaje que López le envió a un asesor del hijo de la vicepresidenta, Matías Bezi, dirigente de La Cámpora y exfuncionario de YPF. Se trataba de una licitación para obras de pavimentación en Río Gallegos. “Nótese cómo Máximo Kirchner era la persona encargada de definir la ubicación de las 100 cuadras que se iban a repavimentar”, subrayó Luciani. Uno de los mensajes de López a Máximo, del 30 de julio de 2015, decía: “Encaminado lo de la Viv de El Calafate y de 28 de Nov. El miércoles firma los dos convenios Nivello (Germán, por entonces segundo de López). Viaja a los dos lugares”. La misma información le envió López a Bezi para que le avisara a su jefe.

“Estos mensajes demuestran la coordinación de los imputados, de José López, del hijo de la Presidenta y de su asesor sobre licitaciones que se llevaban a cabo en Santa Cruz hasta el final del mandato”, expresó Luciani. Y agregó: “No queda duda de que esta licitación fue un montaje, con una orden de los jefes de la organización. Detrás de esta licitación estaba Cristina Fernández, con su hijo, direccionando la licitación hacia Báez. Esta fue la última licitación, tenía que direccionarse como fuera y se debía cobrar lo antes posible porque se acercaban las elecciones presidenciales”.

Una demostración de cómo funcionaba ese “direccionamiento” fue que en la licitación de las 100 cuadras solo se presentó una oferta, la de la empresa Kank y Costilla, del grupo Báez. La oferta fue objetada por falta de información, pero la empresa pidió varias prórrogas, que le fueron concedidas “una y otra vez con una paciencia asombrosa de la administración”, dijo el fiscal. La obra se adjudicó rápidamente por un monto de 25 millones de dólares, es decir, a razón de 250.000 dólares cada cuadra. “Fue una simulación de licitación pública”, aseguró.

“¿Qué pareció a Máximo las obras?”, dice otro mensaje que José López le mandó a Abel Fatala, por entonces subsecretario de Obras Públicas. “Cayó de sorpresa con Matías Bezi”, le contestó Fatala, que le cuenta que se reunió con Máximo Kirchner y con Bezi.

Máximo Kirchner, el luchador de las causas populares, posee un patrimonio de 400 millones de pesos, de acuerdo con su última declaración jurada del 31 de diciembre de 2020 en carácter de diputado nacional. Respecto a la anterior, de 2019, tuvo un crecimiento del 37%, que se explica básicamente por las diferencias en la valuación fiscal de los bienes.

Una aclaración necesaria: las declaraciones juradas toman en cuenta las valuaciones fiscales de los bienes, que por cierto siempre son más bajas que el valor de mercado. Solo así puede entenderse que sumen solo $400 millones sus 27 propiedades: 2 departamentos en la CABA; 5 casas, 10 departamentos y 1 local en Río Gallegos; y 1 casa, 2 locales y 6 lotes en El Calafate. Además, hay depósitos en pesos y dólares en bancos.

Tal vez queden para futuras audiencias los contratos de locación firmados por Máximo Kirchner y Austral Construcciones, la nave insignia de Báez, tras la muerte de Néstor Kirchner. Es decir, más elementos que abonen la teoría del imperio económico creado con fondos públicos merced a la corrupción.n

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