miércoles 18 de mayo de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Editorial

El problema es el trabajo "en negro"

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
12 de marzo de 2022 - 02:10

Después de tres años seguidos de caída, durante 2021 el empleo registrado creció en la Argentina. Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) están registrados casi 12,5 millones de trabajadores, lo que significan 516.600 nuevos puestos más que en el mismo mes de 2020. Las cifras conocidas implican que se recuperó lo perdido durante la pandemia, pero incluso mejoró los niveles de empleo formal de la prepandemia en 9.888 trabajadores. Es decir, los que había en febrero de 2020.

Al mismo tiempo, estadísticas del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación indica que, en diciembre de 2021, el empleo privado registrado a nivel nacional exhibió un crecimiento del 0,5% mensual, logrando así sumar 28.352 nuevos puestos de trabajo en relación con los registrados en noviembre del mismo año.

Todas las jurisdicciones provinciales lograron mejoras significativas, pero algunas más que otras. Catamarca es una de ellas: según el Ministerio de Trabajo, la provincia lideró el crecimiento proporcional del empleo en el sector privado del país, alcanzando un incremento interanual del 13,2% (contra diciembre de 2020), lo que equivale a 3.495 puestos de trabajo privado registrados. De esta forma, a lo largo del 2021, Catamarca fue una de las provincias que más dinamismo presentó (7,5%).

Estos datos alentadores a nivel nacional y provincial contrastan con otros que generan marcada preocupación. Hay más empleo, pero el poder adquisitivo de los asalariados muestra una pronunciada caída. Entre 2017 y 2020 los ingresos de este sector cayeron entre un 20 y un 25 por ciento. Es decir, la inflación le ganó por goleada a la suba de los salarios. El año pasado, que muestra índices claros de reactivación económica, hubo una muy leve ventaja: según la información publicada por el INDEC, los salarios crecieron 53,4% en 2021, un 1,6% más en términos reales que la inflación, que se ubicó en el 50,9% durante el mismo período. Los mejores posicionados fueron los empleados públicos, con una suba del 58,7%, mientras que los trabajadores del sector privado vieron aumentar en promedio sus ingresos un 55,3%. El resultado final se explica por los sueldos de los empleados no registrados, que apenas lograron subas salariales del 40.5%.

La información estadística de la macroeconomía muestra que la reactivación impacta positivamente en la creación de empleo y en la actualización salarial de los trabajadores registrados, tanto estatales como privados. El problema a resolver es cómo mejorar el ingreso de los trabajadores informales al mismo tiempo que se combate la informalidad, que en la Argentina exhibe porcentajes altos todavía: alrededor del 48%. Es decir, el problema es el trabajo en negro.

La solución no parecer ser imponer regímenes de flexibilización laboral –Perú es el país con leyes laborales de mayor flexibilización y el país con más empleo en negro del continente (68%)-, sino establecer controles para regularizar situaciones de precarización. Y en esa tarea el Estado deberá, en primer lugar, controlarse a sí mismo, para luego avanzar en el sector privado.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar