jueves 13 de enero de 2022

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Juan Antonio Cardoso fue condenado a 10 años por "homicidio simple"

El perdón no bastó: "Ejerció sobre la víctima violencia con un arma"

El acusado confesó, reconoció el hecho pero, para los jueces, no demostró un verdadero arrepentimiento

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11 de enero de 2022 - 00:01

“El acusado solo se limitó a pedir perdón a los familiares de la víctima mas no hubo arrepentimiento alguno que permitan traducirlo en una actitud reparadora desde la visión del principio de resocialización”, consideraron los jueces de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación. A finales de octubre último, los magistrados hallaron culpable a Juan Antonio Cardoso en el delito de “homicidio simple” y, en consecuencia, lo condenaron a la pena de 10 años de prisión.

El Tribunal estuvo integrado por los jueces Patricia Olmi, Jorge Palacios y Marcelo Soria. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal Miguel Mauvecín y la defensa fue ejercida por el abogado Luis Marcos Gandini.

El fiscal Mauvecín mantuvo la acusación y solicitó la pena de 10 años de prisión. La defensa pidió la pena mínima, ocho años.

En noviembre de 2020, Cardoso mató apuñaladas a su cuñado Jonathan Marcelo Herrera. En audiencia, Cardoso había confesado y asumido su responsabilidad pero no alcanzó para morigerar la pena. “En efecto, no puede tener eficacia lo expresado por el acusado de pedir ‘perdón’, toda vez que no se vio traducido en algunos hechos o compromiso con relación al daño causado. Al contrario, aquél huyo de la escena del crimen. La confesión del acusado durante el desarrollo del debate, luego que se produjo la prueba, no tiene ningún valor de atenuación de la pena, solo ha quedado en meras palabras”, advirtieron.

No obstante, en este sentido, indicaron que la declaración del imputado Cardoso efectuada en el debate, en reconocer libre y voluntariamente que es el autor material del hecho que se le atribuyó, constituyó una confesión simple. Es una prueba y la versión del imputado fue corroborada en el juicio oral, remarcaron. A la vez, señalaron que las declaraciones de los testigos analizados detallan el lugar, el tiempo y el modo de comisión del hecho criminoso, como así también al autor.

“Estas pruebas se complementan con pruebas documentales. El imputado Cardoso obró con capacidad penal (imputabilidad), toda vez que actuó con dolo directo para consumar el hecho delictivo intimado. Su conducta en la ejecución de éste demuestra que obró con conocimiento y voluntad.

En efecto, el encartado, con la finalidad de consumar el evento contra la vida, ejerció sobre la víctima violencia con un arma impropia –elemento punzo cortante-, con clara intención de causar la muerte de Jonathan Marcelo Herrera, por lo que le asestó en la humanidad de este varias puñaladas”, explicaron.

Para los magistrados, el hecho traído a juzgamiento refleja “la peligrosidad”, por la naturaleza de la acción criminal y el modo que ejecutó su accionar. En efecto, utilizó un elemento punzo cortante, en tres envestidas, asestando en la humanidad de Jonathan Marcelo Herrera, quitándole injustamente su vida.

“La indefensión de la víctima es una situación que se debe apreciar como circunstancia agravante atento a la naturaleza del medio empleado por el acusado para privarle la vida a Herrera en forma violenta. Otra circunstancia agravante: la conducta del acusado luego de asestarle los puntazos en la humanidad de la víctima que causó las heridas mortales por lo cual produjo que cayera al piso. Cardoso abandonó a la víctima al huir del lugar”, precisaron.

La noche de la tragedia, entre el alcohol y la pelea

Cerca de la medianoche del 29 de noviembre de 2020, Jonathan Marcelo Herrera se encontraba junto con otras personas en un domicilio del barrio Ojo de Agua, en la zona sudoeste de la Capital. En ese momento se hicieron presentes Juan Antonio Cardoso y su pareja. Herrera y Cardoso eran cuñados. Habían estado compartiendo bebidas y otras sustancias.

En un momento dado, se generó una pelea entre ambos.

Cardoso ingresó al interior del aludido domicilio, regresó de inmediato y se acercó a Herrera, quien ya se encontraba en la calle, frente al domicilio. Con claras intenciones de causar la muerte, le asestó tres puñaladas con un cuchillo de cocina, tipo de mesa, que portaba en sus manos, provocándole varias heridas a Herrera. Malherido y como pudo salió corriendo pero se desplomó.

En debate, una testigo había contado que vio cuando “el chico cayó desplomado… pensé que se había desplomado porque estaba ebrio, no herido”. Luego, declaró otro testigo. Relató que esa noche habían estado tomando “alcohol y pastillas”.

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