miércoles 12 de junio de 2024
Tedeum en la Catedral Metropolitana

El arzobispo pidió "no postergar al pueblo"

El arzobispo porteño, Jorge García Cuerva, exigió en el Tedeum del 25 de Mayo que el Gobierno "se tome en serio las parálisis del pueblo" y pidió "no postergarlas en nombre de un futuro prometedor", al tiempo que alertó sobre los graves indicadores sociales que sufre el país. Todo esto, en presencia del presidente Javier Milei y sus colaboradores.

"El mensaje que compartiré quiere ser un aporte a la luz de la palabra de Dios para la reflexión de todos los actores de la sociedad argentina, convencido de que entre todos construimos la Patria, más allá de saber que, luego, puedan ser tomadas algunas frases aisladas para querer alimentar la fragmentación", aseguró el cardenal primado de la Argentina. "Hoy nos ponemos delante de Dios como Nación y le pedimos que nos cure, porque parecemos tener las manos paralizadas para el encuentro que construye fraternidad, paralizadas para abrazar a los heridos por la soledad y la tristeza, las manos paralizadas para ser solidarios con los que menos tienen. Y también le pedimos a Dios que nos preserve de las manos manchadas de sangre por el narcotráfico, de las manos sucias de la corrupción y la coima, de las manos en el bolsillo del egoísmo y la indiferencia", señaló García Cuerva.

"Tenemos que tomarnos en serio las parálisis de nuestro pueblo. Sabemos que hay parálisis que no se pueden procrastinar. Su postergación en nombre de un futuro prometedor generarían consecuencias nefastas por irreversibles en la vida de las personas y por lo tanto de toda la sociedad, un precio muy alto a pagar que no nos podemos permitir: la malnutrición en la primera infancia, la falta de escolarización y accesibilidad a los servicios de salud, los ancianos y jubilados incapaces de sostenerse diariamente con un mínimo de dignidad, son algunos de esos ejemplos impostergables", dijo en su homilía desde la Catedral Metropolitana.

Además, dijo que la mirada de Jesús "alerta sobre la insensibilidad con los más desprotegidos, reclama mayor compromiso y cercanía con los que sufren"; y apeló a la "conciencia" de cada uno: "En estos tiempos difíciles, ¿qué estoy haciendo por los más pobres y los que sufren? ¿Podremos mirarnos y responder esa pregunta, sin echar culpa como adolescentes, sino desde la responsabilidad de hacernos cargos, incluso si es necesario realizando una autocrítica madura que tanto necesita escuchar alguna vez nuestro pueblo?".

"Nuestra gente está haciendo un esfuerzo muy grande y nosotros no podemos hacernos los tontos. Hay que acompañar con hechos y no sólo con palabras ese enorme esfuerzo de nuestra gente. Por eso siguen doliendo algunas acciones de la dirigencia divorciadas de la ciudadanía de a pie, como los tan comentados autoaumentos de sueldos de algunas semanas atrás", lanzó.

García Cueva pidió "eliminar la doble vara" a la hora de juzgar a la política y remarcó que "no es lo mismo unirse que confabular; no es lo mismo fraternizar y forjar la cultura del acuerdo que ser cómplice del mal con el sólo ánimo de destruir al otro, de pensar estrategias para que al otro le vaya mal". "Eso nos destruye a todos y carcome los cimientos de la Patria: es como un sismo que no nos permite ponernos de pie", expresó.

Junto a Milei, estuvieron su hermana Karina y los ministros Diana Mondino, Luis Petri, Sandra Pettovello, Luis Caputo, Mariano Cúneo Libarona, Patricia Bullrich y Mario Russo.

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