Detectaron hantavirus en Los Altos y refuerzan la prevención
Dos ejemplares dieron positivo para virus Guachipas durante un muestreo realizado por biólogos del CONICET.
El Ministerio de Salud reforzó las tareas de prevención y vigilancia en Los Altos luego de que dos roedores silvestres capturados durante un muestreo en la región Este dieran positivo para una especie de hantavirus denominada virus Guachipas. El hallazgo se produjo en el marco de un trabajo realizado junto a biólogos del CONICET y no estuvo relacionado exclusivamente con Los Altos, sino con las características del ecosistema de la región, particularmente la zona de transición con las yungas, donde existe mayor posibilidad de encontrar roedores silvestres que pueden actuar como reservorios del virus.
Ante los resultados, Salud comenzó a trabajar de manera articulada con la Municipalidad de Los Altos, instituciones educativas y otros actores locales para identificar posibles lugares de riesgo y definir medidas de saneamiento y prevención.
La referente de Vigilancia Epidemiológica, Verónica Di Giovanni, explicó que se puso en marcha un relevamiento para identificar sectores con presencia de malezas, rastros de roedores, galpones, acumulación de residuos u otros espacios que puedan favorecer la presencia de estos animales.
“Se va a hacer una especie de mapeo y, en base a eso, se le va a sugerir al municipio cuáles son las medidas para tomar en cada uno de esos lugares”, explicó.
El trabajo contempla además el asesoramiento técnico del Ministerio de Salud y del área de Ambiente, junto con charlas de concientización y prevención destinadas a la comunidad. La situación genera especial preocupación en Los Altos. El intendente Raúl Barot manifestó su inquietud por el escenario que atraviesa la zona y por la posibilidad de que las condiciones climáticas previstas para la región puedan favorecer el desplazamiento de roedores y aumentar otros riesgos sanitarios.
En este sentido, Di Giovanni explicó que la región Este es una de las áreas que debería mantener especial atención ante eventuales lluvias intensas e inundaciones. “Con las inundaciones los roedores se mueven de las zonas inundadas hacia las zonas secas, que por lo general suelen ser las zonas pobladas”, señaló.
Plan
La situación se analiza además dentro de la preparación sanitaria de la Provincia ante el fenómeno de El Niño. Desde Epidemiología y Medicina Preventiva se trabaja en planes de contingencia para las zonas que podrían verse afectadas por eventos climáticos extremos.
El objetivo es anticiparse a enfermedades que podrían aumentar en ese contexto, entre ellas dengue, chikungunya, enfermedades transmitidas por roedores y afecciones vinculadas con el consumo de agua o alimentos contaminados. También se contempla la atención de posibles problemas de salud mental en personas afectadas por inundaciones u otras situaciones de emergencia.
“Ya tenemos advertencias desde el nivel nacional, porque las alteraciones climáticas y las enfermedades asociadas a cambios climáticos extremos son cuestiones de notificación obligatoria”, explicó Di Giovanni.
Desde Salud remarcaron que los roedores detectados como reservorios de hantavirus son animales silvestres y no las ratas que habitualmente se encuentran en los centros urbanos.
El principal riesgo aparece cuando las personas ingresan al hábitat de estos roedores, por ejemplo durante tareas rurales, actividades de desmalezado, trekking o turismo, aunque también pueden ingresar a galpones y construcciones ubicadas en zonas rurales.
“Cuando el hombre invade el hábitat del roedor, ahí es donde puede tomar contacto con este tipo de problemas”, explicó la especialista.
Por eso, la recomendación es mantener limpios y despejados los alrededores de las viviendas, evitar la acumulación de residuos y objetos, conservar los alimentos y paquetes cerrados y no dejar comida de mascotas al alcance de los roedores durante la noche.
Ante la presencia de posibles rastros en lugares cerrados, como galpones o depósitos, se recomienda ventilar primero durante al menos 30 minutos. Para la limpieza se deben utilizar guantes y barbijo, evitar barrer en seco y humedecer las superficies con agua y lavandina antes de retirar los residuos con un trapo húmedo.
“Si voy a entrar en un lugar cerrado y sospecho que puede haber roedores, primero lo abro, lo ventilo durante media hora. Y si voy a limpiar, me coloco guantes y barbijo. No empiezo a barrer en seco porque ahí es donde voy a aerosolizar y me puedo enfermar”, detalló.
Di Giovanni pidió evitar el uso de productos químicos sin asesoramiento, ya que pueden provocar intoxicaciones en personas, afectar a mascotas y dañar a la fauna nativa.
“Esto no significa que vamos a salir a tirar veneno y a poner químicos para todo roedor que uno se cruce. No es cuestión de salir a matar cuánta rata veo y tirar veneno por todos lados”, advirtió.
“Las medidas tienen que ser de saneamiento, limpieza y no darle comida u oportunidad de comer al roedor. Con eso la rata no va a entrar a mi casa”, remarcó.
Di Giovanni señaló que los roedores también pueden transmitir otras enfermedades, como la leptospirosis.