sábado 1 de agosto de 2026
Especialista contó su experiencia

Detectar el TDAH a tiempo puede mejorar la inclusión escolar

Aseguran que es clave fortalecer la capacitación docente y acompañar a las familias durante todo el proceso.

El diagnóstico temprano del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) resulta clave para garantizar una adecuada inclusión educativa, fortalecer el acompañamiento de las familias y favorecer el desarrollo de niños y adolescentes. Así lo sostuvo la psicóloga y docente María Eugenia Herrera, quien destacó la necesidad de comprender esta condición desde una mirada basada en la empatía y el conocimiento.

La profesional local que participó de capacitaciones contando su experiencia, explicó que el TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que afecta aproximadamente entre el 5 y el 7% de los estudiantes en edad escolar y advirtió que todavía persisten numerosos prejuicios en torno a esta condición.

"Es mucho más que ser inquieto o distraído. Se trata de un cerebro que procesa la atención, el autocontrol y la regulación de la actividad de una manera diferente", señaló. Herrera indicó que, en la mayoría de los casos, las primeras manifestaciones suelen detectarse en el ámbito escolar, donde aparecen dificultades relacionadas con la atención, la organización o el aprendizaje.

En ese sentido, sostuvo que un diagnóstico oportuno permite implementar apoyos desde edades tempranas y acompañar a la persona durante las distintas etapas de su desarrollo. "La detección temprana posibilita brindar apoyos desde edades más pequeñas y acompañar a la persona en las distintas etapas de su vida", afirmó.

Desde su experiencia como docente, Herrera consideró que uno de los principales desafíos del sistema educativo consiste en adaptar las estrategias de enseñanza a la diversidad de formas de aprender. "La escuela debe replantearse cómo enseña y cómo evalúa. Muchas veces pequeños cambios metodológicos permiten que un estudiante con TDAH pueda desarrollar plenamente sus capacidades", expresó.

Entre las estrategias que recomendó mencionó la posibilidad de secuenciar las consignas en pasos más breves, incorporar apoyos visuales, flexibilizar las modalidades de evaluación y potenciar las fortalezas de cada estudiante. A su entender, estos ajustes no sólo benefician a quienes tienen TDAH, sino que mejoran las oportunidades de aprendizaje para todo el grupo.

Acompañar a las familias

La especialista señaló que muchas familias atraviesan momentos de incertidumbre cuando comienzan a sospechar que un hijo puede presentar TDAH, por lo que consideró fundamental contar con orientación profesional durante todo el proceso.

Explicó que todavía es frecuente asociar el trastorno con problemas de conducta, falta de límites o errores en la crianza, cuando en realidad se trata de una condición del neurodesarrollo. "Cuando la familia comprende lo que ocurre y cuenta con herramientas para acompañar a su hijo, disminuye la ansiedad y puede brindar un apoyo mucho más efectivo", sostuvo.

Finalmente, Herrera remarcó la importancia de seguir fortaleciendo la capacitación docente y de promover una mayor sensibilización social para construir entornos educativos cada vez más inclusivos. "Nuestros estudiantes son cada vez más diversos y eso también nos obliga a repensar nuestras prácticas. La inclusión comienza cuando entendemos que no todos aprenden de la misma manera", concluyó.

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