jueves 20 de agosto de 2026

Desterrar la cultura del abuso por escuelas seguras

Señor Director:

Los últimos acontecimientos que tuvieron lugar en un establecimiento escolar de nuestra ciudad donde se denuncia el abuso sexual de un grupo de alumnos en detrimento de un niño de similar edad, nos mueve a expresar nuestra solidaridad con el niño agredido y con su familia, especialmente con su mamá, en la búsqueda de respuestas y acciones acordes a la reparación de tales circunstancias.

No es la primera vez que en Catamarca un acontecimiento de esa naturaleza tiene lugar en ámbitos escolares. Por eso, nos preocupa que la institución escolar continúe siendo un espacio seguro al que acuden nuestrxs hijxs para acontecer el derecho a recibir educación. Y creemos que “la escuela” tiene el deber de asegurar la interacción armoniosa de ese derecho con el resguardo de la seguridad física y psicológica de los niñxs y adolescentes, al igual que la tranquilidad de padres y madres que confían en ella, no solo como dispositivo de formación sino también como reservorio de valores sociales y humanos.

El silencio no es salud. La escuela, sus directivos, docentes y demás miembros de la comunidad educativa tienen un desafío mayúsculo frente a los avances de graves flagelos sociales, como el Abuso Sexual en la Infancia (ASI) y otras manifestaciones de violencia o situaciones que implican riesgos para lxs alumnxs. Sin embargo, vemos con preocupación cómo entre los muros escolares dichos temas considerados tabúes se soslayan o invisibilizan, dificultando su detección, abordaje y prevención.

Ante hechos de esta naturaleza vemos con preocupación la reiterada actitud de menoscabar la importancia que reviste el ataque sexual, así como nos preocupa la reacción poco empática de algunos efectores del sistema educativo para con lxs niñxs que resultaron víctimas, desatendiendo la importancia superlativa de las consecuencias devastadoras que el abuso genera en la vida de quienes lo padecieron, más aún si se encuentran en etapa de formación psico-socio-afectiva donde la escuela cumple un rol importante.

Por el sistema de corresponsabilidad que cabe a la sociedad civil, la institución escolar debe dar respuestas ante esta realidad que acontece como consecuencia de lo arraigado que se encuentra la cultura del abuso. En función de ello y teniendo en cuenta que los equipos docentes tienen una responsabilidad civil y penal sobre lxs alumnxs, es importante que estas problemáticas se aborden con una perspectiva de derechos evitando la revictimización y la estigmatización, en unamirada que supere lo estrictamente académico.

Es importante que desde el Ministerio de Educación se desarrolle un sistema de abordaje para la prevención de situaciones abuso y violencia en general. Teniendo en cuenta la importancia de lxs educadores en la detección de este tipo de situaciones, resulta urgente desnaturalizar estas problemáticas y comenzar a trabajar otorgando a la comunidad educativa las herramientas y la información necesaria. Y en ello, la apertura de espacios de capacitación deberían ser puestos en marcha con especial hincapié en el marco jurídico que consagra los derechos niños, niñas y adolescentes, una materia pendiente en la formación docente y en las áreas de gestión institucional.

Consideramos importante que el Ministerio de Educación informe efectivamente a las unidades escolares respecto de cuáles son los protocolos de actuación previstos para estos casos, al igual que la elaboración de mecanismos transparentes de comunicación también hacia las familias y el alumnado frente a la gravedad de estas situaciones.

La desnaturalización de los abusos en la escuela debe ser una responsabilidad asumida por los adultos a cargo de los servicios de educación. Sabemos que ambientes hostiles dificultan el proceso de aprendizaje, más aún cuando estos implican agresiones contra la integridad sexual y psicológica de lxs alumnxs. Como sociedad debemos darnos a la tarea de asegurar espacios escolares respetuosos, seguros y comprometidos. Porque detrás de cada niñ@ o adolescente que transita experiencias de abuso y agresión, existen vidas que se desmoronan y un entorno familiar que se debate en la impotencia y el dolor. Revertir esta realidad debe ser compromiso de toda la comunidad educativa.

Red de Infancia Robada. Foro Catamarca

Gabriela Nieva Larcher

Dni 21.936.326

Maria Luisa Moreno

Dni 18.178.904

Marcela Ignes

Dni 24.786.904

Guillermo Bordón

Dni 20.924.864

Aldana Luque

Dni 34.723.450

Jessica Nieto

Dni 32.23555

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