sábado 15 de junio de 2024
Caso Wilson Leguizamón

Denunciaron a dos jerarcas policiales por la muerte de un oficial principal

La familia del policía -que se suicidó-, acusó al jefe de la Unidad Regional N°1 Walter Quiroga y a otro comisario, de apellido Serra, por presunto incumplimiento de deberes y abuso de autoridad.

César Leguizamón, hermano del oficial principal de la Policía Wilson Leguizamón (37), quien el 4 de mayo se suicidó, denunció al comisario general Walter Fabián Quiroga -actual jefe de la Unidad Regional N°1, conocida en la jerga policial como "Roma Uno"-, y al comisario José Serra, por presunto incumplimiento de deberes de funcionario público y abuso de autoridad.

En diálogo con El Ancasti aseguró que su hermano fue "abandonado" por la institución policial ya que en reiteradas ocasiones -y desde el año 2023-, "dio señales claras de que necesitaba acompañamiento y contención por parte de profesionales de la Policía".

En su presentación, realizada con el patrocinio del abogado Leonardo Berber, informó que entre los años 2020 y 2023 Wilson se desempeñó "eficientemente en la Dirección de Bomberos, donde se capacitó especialmente en el Grupo Especial de Rescate (GER)". A partir del año 2021, siempre según su relato, Serra -que se desempeñaba como jefe de Bomberos-, "inició una serie de conductas persecutorias para desplazarlo, con recargas horarias continuas, suspensiones de francos y permisos, y amenazas de emitir informes negativos para impedirle los futuros ascensos".

En abril de 2023, Wilson fue removido y trasladado al Grupo de Infantería de Acción Rápida (GIMAR) con sede en inmediaciones del Nodo Tecnológico, donde el 2 de junio de ese año el policía Franco Ávalos le causó la muerte a su colega Oscar Ramírez con un disparo en la cabeza, generando una causa que recientemente fue enviada a juicio y en la que Wilson declaró como testigo.

"Mi hermano acompañó a Ramírez en grave estado al Hospital San Juan Bautista donde murió y, de acuerdo a la información recabada, Quiroga, al entrevistar a mi hermano, le dijo 'vos sos el culpable de esto', generándole gran malestar psicológico al resultar completamente ajeno y ni siquiera haber estado presente en el lugar y momento del hecho", agregó.

Advirtió además que "como consecuencia de esto, la Jefatura de Policía mandó a una psicóloga a una entrevista grupal, donde ésta se limitó a preguntarles cómo se sentían y si precisaban atención personal a lo que el grupo, por carencia de tiempo entre funciones, recargo y familias, indicó que no", detalló. Remarcó que su hermano “procuró asistencia en forma privada por la desidia de Jefatura y el escaso interés demostrado, creyendo que un evento traumático se resolvía con una 'charla', como solución para el malestar generalizado".

Dijo además que luego del tremendo hecho, por orden de Quiroga, su hermano fue trasladado a la Comisaría N°11 de Valle Chico "aplicándole la jerarquía medida sin justificación legal y sin tomar en cuenta su estado psicológico y el hecho de estar medicado".

Poco después, Quiroga le habría exigido a Wilson que realice una entrevista con el gabinete psicológico de la Policía, que tras la evaluación dispuso que su arma reglamentaria sea retenida. Tempo después y tras una nueva entrevista, el arma le fue devuelta, presuntamente, para que pueda rendir para ascender de grado.

"Dos días antes de su atentado, fue notificado por Quiroga que iba a ser trasladado una vez más, esta vez a la comisaría Séptima, en la otra punta de la ciudad", agregó César, quien aseguró: "Ante su angustiante estado depresivo no concurrió a trabajar a la comisaría N°11 por 48 horas, antes de su muerte, y esta señal de alarma no fue atendida por nadie, como si no supieran lo que le estaba sucediendo”.

El hombre aseguró que “son muchos los que están atravesando situaciones difíciles por trabajo, porque la plata no les alcanza y deben salir a manifestarse en la calle para que les paguen lo que se debe, porque nadie los escucha cuando tienen algún reclamo o planteamiento. Los castigan, les hacen un sumario y pierden los ascensos, o los mandan a otro lado".

Recientemente y junto a otro hermano de Wilson, César sostuvo que "el jefe de Roma Uno trató mal a Wilson porque permanentemente lo hostigaba y lo mandaba de una comisaría a otra, de guardia o haciendo adicionales. Por eso le pedimos al Gobierno que abra los ojos y vea lo que está pasando dentro de la Policía”.

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