domingo 8 de noviembre de 2026
Mala praxis médica

"De la sentencia surge una exhaustiva argumentación sobre las omisiones"

La Corte de Justicia confirmó la condena a dos médicos hallados culpables del delito de "homicidio culposo".

El 18 de noviembre de 2021, la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación halló culpables de los delitos de “homicidio culposo” y “falsedad ideológica de documento público” a los médicos Ricardo Monferrán y Alberto Ramos. El Tribunal estuvo integrado por los jueces Luis Guillamondegui, Silvio Martoccia y Mauricio Navarro Foressi. Pese a compartir el mismo veredicto, las penas fueron diferentes. Monferrán fue condenado a la pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso y al doble de inhabilitación para ejercer la profesión –es decir, cinco años-. En tanto que Ramos fue penado a dos años de prisión en suspenso e inhabilitado a cuatro años. Ambos deben cumplir pautas de conducta.

Ambos médicos, junto con otro colega que resultó absuelto, compartieron el banquillo de los acusados a más de nueve años de la muerte de la víctima. El 11 de junio de 2012, Gustavo Adrián Ortega había ingresado al Hospital San Juan Bautista con un fuerte dolor abdominal, con un diagnóstico de presunta apendicitis aguda. Al día siguiente, por la negligencia médica falleció. La madre del joven, representada por el abogado del foro local Daniel Ortega, impulsó la querella contra los médicos que desatendieron a su hijo.

Monferrán y Ramos decidieron casar la sentencia. Monferrán fue asistido por el abogado Fernando Contreras Del Pino y Ramos por Gustavo Martínez Azar. Si bien la Corte de Justicia de Catamarca declaró admisible el recurso, para ambos, confirmó la sentencia de Cámara para los dos. No obstante, aún queda una posibilidad más: el recurso extraordinario federal, que se presenta ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

El voto fue elaborado por la presidenta del máximo tribunal de Justicia catamarqueño, Fernanda Rosales Andreotti, quien fue acompañada por sus pares Hernán Martel, Fabiana Gómez, Luis Cippitelli, José Cáceres, Miguel Figueroa Vicario y Verónica Saldaño.

En relación con la condena de Monferrán, se indicó que “este recurso de casación no logra demostrar la imprecisión o carencia de fundamentos. No demuestra la procedencia de la aplicación del principio de ‘indubio pro reo’ que postula con base en la supuesta imprecisión del requerimiento fiscal de la citación a juicio ni expone argumentos que evidencien la trascendencia de la modificación para conmover la condena impugnada. La condena impuesta en la causa sí cuenta con motivación suficiente, la que el recurrente no analiza, incumpliendo de tal modo la obligación a su cargo de refutar todos y cada uno de los fundamentos de la sentencia que impugna”.

En este sentido, se destacó que de la sentencia surge una exhaustiva argumentación sobre las acciones y omisiones del ahora condenado en el desarrollo de los acontecimientos que desencadenaron en la muerte del joven Gustavo Ortega. “Se verificó el error en el tratamiento aplicado al paciente. Se adiciona la indebida omisión de practicar, en tiempo oportuno, la intervención quirúrgica”, precisaron.

En tanto que respecto a Ramos se sostuvo que el médico “no se hace cargo de la significancia de los síntomas que el paciente manifestaba en una y otra ocasión ni de la cirugía de urgencia que demandaba y que fue practicada tardíamente”. También se remarcó que Ramos reiteró la prescripción de un medicamento que produce un enmascaramiento de la sintomatología, cuando todavía no habían dado con un diagnóstico certero, lo que claramente es contraproducente. “El imputado fue condenado por ‘homicidio culposo por impericia médica’ y esa calificación legal no admite tentativa”, se valoró.

En los fundamentos de la Cámara se remarcó que “Ramos y Monferrán nunca volcaron su sapiencia y pericia médica para arribar a un diagnóstico certero -incluso, ni siquiera lo intentaron razonablemente, demostrando su falta de diligencia profesional en relación al cuadro de salud presentado ante sus ojos-; poniendo e incrementando, de ese modo, seria y gravemente en riesgo la salud del joven Ortega, con el ulterior desenlace por todos conocidos”.n

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