Un padre llegó al Juzgado de Control de Garantías de la Cuarta Circunscripción Judicial dispuesto a confesar. Entre 2020 y 2021 –en pleno contexto de pandemia por coronavirus COVID-19- había ultrajado a su propia hija. Durante la investigación se abstuvo pero ayer decidió confesar.
- El Ancasti >
- Edición Impresa >
- Policiales >
Condena para padre abusador confeso
Con la confesión, se llevó a cabo un juicio abreviado. El acusado –cuyos datos se preservan para resguardar a la víctima- debía responder por los delitos de “abuso sexual simple continuado y agravado por el vínculo” y “abuso sexual con acceso carnal continuado y agravado por el vínculo”, todo en concurso real. La audiencia fue presidida por el juez de Control de Garantías José Luis Navarro. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal Carlos Laureano Contreras, quien estuvo acompañado por la asesora de Menores Celina Ares. El abogado defensor Carlos Paz asistió al imputado.
De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, entre 2020 y 2021, el acusado ultrajó a su propia hija en reiteradas ocasiones. Luego de consumar los abusos, amenazaba a la niña para que no dijera nada. En marzo de 2021, los ultrajes cesaron. La abuela de la chica se enteró de lo que estaba sucediendo y se dirigió al Servicio Local para la Promoción y Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes. Desde este organismo se impulsó la denuncia
Ante la confesión, los representantes del Ministerio Público Fiscal y de la defensa llegan a un acuerdo; a la vez, solicitan una pena de ocho años y seis meses de prisión. La asesora de Menores adhiere. No obstante, solicitó que se asegure que la adolescente reciba terapia psicológica a través de la Secretaría de la Niñez y que una vez que culmine el tiempo de prisión del imputado, se le otorgue también protección a ella.
El magistrado declara culpable a este hombre por los delitos por los que venía incriminado y lo condena a la pena de ocho años y seis meses de prisión, de acuerdo entre las partes. En los fundamentos, el juez Navarro consideró agravantes la acción desplegada por el acusado y las características de los hechos cometidos en perjuicio de una niña en estado de vulnerabilidad. Al mismo tiempo, valoró el informe socioambiental que dio cuenta de hechos de violencia de género sufridos con anterioridad en la familia por parte del ahora condenado. Para el magistrado, el condenado es “una persona en extremo violenta, acostumbrado a imponerse a través de la agresión ya sea física, verbal, simbólica o económica. Ejercía violencia contra la chica, manteniendo un claro esquema de ‘superioridad’ y de desigualdad de poder de él sobre ella”. Por ello, consideró que debía contemplarse este caso con perspectiva de género “conforme manda el derecho en su integralidad”. n