Con el lema “Los libros, portales infinitos”, la 17ª Feria Provincial del Libro de Catamarca concluyó este domingo tras cuatro días de intensa actividad cultural, artística y educativa.
Durante 4 días hubo numerosos eventos en el marco de la fiesta del libro más importante de la provincia.
Con el lema “Los libros, portales infinitos”, la 17ª Feria Provincial del Libro de Catamarca concluyó este domingo tras cuatro días de intensa actividad cultural, artística y educativa.
El evento, que se desarrolló del 6 al 9 de noviembre en el Centro de Arte y Tecnología Aplicada (CATA) y en el Cine Teatro Catamarca, volvió a consolidarse como uno de los encuentros más convocantes de la provincia, con una agenda que combinó literatura, teatro, música, danza, talleres y propuestas inclusivas.
Durante toda la semana, escritores, editoriales, docentes, estudiantes y familias participaron de una programación diversa que hizo de la lectura una experiencia viva y colectiva. Desde los espacios dedicados a la niñez y la inclusión, hasta los escenarios donde resonaron las coplas y las zambas, la feria se transformó en una verdadera fiesta del libro y la palabra.
Uno de los momentos más emotivos se vivió con la visita de una delegación de personas con discapacidad del departamento Valle Viejo, que participó de talleres y recorrió los distintos stands. “Nos han recibido muy bien tanto los talleristas como la gente de los stands. La inclusión es un trabajo de todos”, destacó Gustavo Vargas, director de Discapacidad del municipio, quien celebró la apertura de la feria hacia la diversidad y la accesibilidad.
En esa misma línea, el espacio infantil del primer patio de CATA se convirtió en un rincón de descubrimiento y juego. Librerías y emprendimientos como Caleido, Teke Libros, Tintín y Papeza Creaciones ofrecieron materiales didácticos, libros en braille, juegos sensoriales y propuestas inclusivas para las infancias. “Buscamos dar batalla a las pantallas y acercar la lectura desde el juego y la creatividad”, expresaron los expositores.
El sábado fue una jornada de gran despliegue escénico. En el Cine Teatro Catamarca, la obra “Wachay”, escrita y dirigida por Cecilia Salman dentro del Programa Produce en el País del Teatro Nacional Cervantes, cautivó al público con una poética puesta en escena sobre las leyendas femeninas del monte: la Kakuy, la Telesita, el Alma Mula y la Sulay.
Por la tarde, el escenario de CATA se colmó de música y danza con la participación de Flor de Lima, Adrián Nieva, Carnavacopla, la batucada Nova Onda y María Paula Godoy, quien ofreció un cierre de lujo con su inconfundible voz. Además, la Pulpería de Antonio Fierro aportó humor, historia y cultura popular, sumando color y tradición a la jornada.
El domingo, la feria se despidió con una programación especial que incluyó al Dúo Eugenia Martínez - Agustín Varela, la obra teatral “Pido Gancho”, y las presentaciones musicales de Miranda Alvar, Sánchez Swing y Llamón, junto a la intervención acrobática de Franca Aybar.
La propuesta “Chakana: enseñanza lúdica de la ancestralidad”, coordinada por Mariángeles Nieva y Mao Olmedo, fue otro de los puntos altos de esta edición. El taller, que integró música, danza, tejido, cerámica y canto ancestral, promovió la conexión entre la identidad catamarqueña y las nuevas generaciones.
“Esto de incluirnos y ser parte todos es hacia donde vamos”, reflexionó Olmedo al cierre de la actividad. Con una asistencia que superó ampliamente las expectativas, la Feria Provincial del Libro reafirmó su papel como un espacio plural, inclusivo y de encuentro, donde la palabra, la lectura y la cultura catamarqueña brillaron en todas sus formas.