viernes 17 de mayo de 2024
Cara y Cruz

Como bragueta de fraile

Una veta adicional de hipocresía adorna el escandalete por el aumento de las dietas de los senadores nacionales...

Una veta adicional de hipocresía adorna el escandalete por el aumento de las dietas de los senadores nacionales, sancionado en “operación relámpago”. Tanto el presidente Javier Milei como el líder del PRO, Mauricio Macri, mintieron al expresar públicamente su orgullo porque los senadores de sus facciones no aprobaron la disposición.

Si pasa, pasa, no faltarán los que se traguen el sentido verso, pero lo cierto es que solo dos de los 74 tribunos, los radicales mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri presentaron una nota a la vicepresidenta y presidenta del cuerpo, Victoria Villarruel, pidiéndole que no incluya el aumento en la liquidación de sus emolumentos. “En la medida de lo posible”, aclaran, tampoco van a extremar los esfuerzos por inmolarse.

El resto, muditos aprovechando que la votación fue “a mano alzada”, como bien se ocupó de subrayar Villarruel cuando la iniciativa se puso a consideración sin dar detalles sobre su contenido.

El pedido para su tratamiento sobre tablas fue realizado por el senador salteño Juan Carlos Romero. “Obra en Secretaría un proyecto de resolución, firmado por varios senadores, que está también en la banca de cada uno, para que sea puesto en consideración”, se limitó a decir.

Se votó a mano alzada para su tratamiento e inmediatamente se lo aprobó, con el mismo método. La dieta de los senadores trepará de 1,9 a 6,7 millones de pesos. 252% más: 4,5 millones en mano tras los descuentos.

Nadie dijo nada.

La imagen del senador Martín Lousteau levantando apenas los deditos, como para que no se note demasiado, sintetiza el dietazo vergonzante: están los que levantaron el brazo decididamente, los que no lo levantaron para no quedar registrados por las cámaras y Lousteau, en un fallido intento de respaldo pero no tanto.

Una posición singular es la del cordobés Luis Juez, con su novedoso rechazo retroactivo. Perpetrado el aumento de modo tan discreto, con él en el recinto sin decir esta boca es mía –raro, dada su locuacidad- posteó en su cuenta de X: “Todo nuestro bloque en el Senado no convalidó el tratamiento sobre tablas del proyecto. Votamos decididamente en contra y lo digo con claridad porque se lo dije a mis colegas. Me parece una locura. Es inoportuno y una bajeza en el momento que está viviendo la sociedad. Como Presidente del bloque hoy no concurrí a la reunión de labor parlamentaria para no convalidar con mi presencia el tratamiento del tema. Quiero ser absolutamente responsable de lo que digo”.

“Decididamente en contra”. Si fuera tan “decididamente” hubiera levantado la perdiz antes. En el recinto, por ejemplo.

La oposición debería haber sido explícita si el voto era a mano alzada, mucho más cuando el público desconocía el contenido de la resolución.

En la bancada libertaria intentaron justificar que en el proyecto estuviera la firma del sanjuanino Bruno Olivera. “Se equivocó, vio que había varias firmas de todos los bloques y pensó que estaba acordado”, dijeron.

Qué distraído. Debe tratarse de un requisito para integrar las filas libertarias. También estaba distraído Milei cuando autorizó el aumento de sueldos para él y sus funcionarios, hasta que el escándalo lo hizo darse cuenta y retrocedió.

Milei tuiteó: “Así se mueve la casta... Los únicos 7 que votaron en contra son los senadores de La libertad Avanza... El 2025 será paliza histórica...”. Luego añadió que también habían votado en contra senadores de Juntos por el Cambio.

“Presidente, Ud. fue diputado; recordará que cuando se vota a mano alzada, quien no está de acuerdo debe expresarlo a viva voz y quien se abstiene pedir autorización al cuerpo antes de la votación. Hoy todos los senadores presentes votaron afirmativamente el aumento de dieta”, le respondió la exdiputada Graciela Camaño.

Litigios reglamentaristas. Todos los senadores sabían lo que se estaba aprobando a espaldas de la gente.

A los que pretenden despegar ahora les cabe reproche reforzado: hipócritas, como bragueta de fraile.

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