domingo 4 de octubre de 2026
Llevaba el arma oculta en sus genitales

Colectivero detenido por abuso se mató de un tiro

Estaba acusado de gravísimos hechos en perjuicio de sus hijas menores de edad. Acababa de ser arrestado.

Un hombre estaba acusado de abusar sexualmente de su hija de 13 años. La policía lo buscó en su casa y lo llevó detenido a la sede de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Mar Chiquita, en Santa Clara del Mar, a 20 kilómetros de Mar del Plata.

El sospechoso, de oficio colectivero, sacó un revólver calibre 38 de entre sus genitales y se descerrajó un tiro en la cabeza. Por las lesiones sufridas murió en el acto.

Ocurrió el viernes a la tarde y la Justicia ordenó una prueba de dermotest al fallecido como a los cuatro agentes que lo custodiaban, además del secuestro de sus armas reglamentarias.

Las pericias y la autopsia comenzarán hoy lunes a las 9 y estarán a cargo de los profesionales de la Corte Suprema de Justicia.

La niña había conocido a su papá en enero de 2022. Como sufría abusos sexuales por parte de su padrastro, en marzo de ese año se fue a vivir con A.R. (sus datos no se difunden para preservar a su hija menor de edad) a su casa en Santa Clara del Mar. También se mudó con ellos -aunque solo por un tiempo-, la hermana de la víctima de 16 años, quien finalmente sería dejada en custodia con su abuela materna tras un pedido del hombre para que la cuidara alguien de su familia sanguínea.

Ambas habían contado en la escuela la situación de precariedad que estaban atravesando, ya que su mamá padecía permanentes problemas derivados del consumo de estupefacientes y la pareja abusaba de las chicas.

Con el correr de las semanas, arrancó otro calvario. De acuerdo con la denuncia, a la que accedió Clarín, A.R. cometía los ataques sexuales "principalmente de noche y otras veces al mediodía, siempre en el interior de la habitación del padre". Primero empezó con manoseos y en diciembre de 2023 -añadió- la violó en reiteradas ocasiones. Según relató la víctima en Cámara Gesell, si ella se negaba, su padre le pegaba. En una oportunidad la golpeó en la boca del estómago y otra vez con un cable.

También mencionó que su papá no la dejaba salir y que todo el tiempo la tenía encerrada en su hogar. Los abusos fueron corroborados mediante los estudios médicos ginecológicos. Ella aseguró que nunca había tenido relaciones sexuales y que no salía con nadie, aunque para el abogado defensor esto es mentira.

A.R. tenía cuatro hijos más con otras dos parejas, un varón de 14 que vive con su mamá en Sierra de los Padres y dos nenas de 9 y 6, y un niño de 8 que viven con su madre en Barrio Félix U. Camet.

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