lunes 30 de enero de 2023

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Juicio por homicidio

Caso Peñaflor: declararon sus hijos y un vecino de Jerez dio un testimonio clave

Ubicó el auto del expolicía Lindor Pereyra y la camioneta de la víctima en la casa de Jerez el día del crimen, 6 de octubre de 2019. Se conocieron otros detalles de la investigación.

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En la segunda jornada del juicio contra los cinco imputados por el crimen de Ricardo Peñaflor declararon ayer sus hijos y un vecino de Saúl Jerez, de apellido Toneatti, quien vio los automóviles de uno de los imputados y del mismo Peñaflor el día del crimen en la casa de Jerez.

El juicio se lleva a cabo en la ciudad Capital de Santiago del Estero, con un tribunal integrado por Luis Achával, Graciela Viaña de Avendaño y Julio Carmelo Vidal, y se prevé que terminará el lunes.

Los imputados son Saúl Jerez (76), quien por graves problemas de salud está detenido con prisión domiciliaria y fue exceptuado por una junta médica de ser sometido al juicio, el expolicía Lindor Alfredo Rodríguez y su esposa y docente Claudia Viviana Pereyra (53), y los hermanos Jesús Osmar Pinto (49) y Daniel Ramón Pinto (40).

Todos comparten la imputación de "homicidio calificado".

La familia Peñaflor es representada por el abogado Abel Mauas, la defensa de los imputados está a cargo de Osvaldo Díaz, Lucía Niño y Juan Frías, y el Ministerio Público Fiscal es representado por los fiscales Alfonso Arce y Gustavo Montenegro.

De acuerdo con la reconstrucción preliminar realizada por los investigadores, la tarde del 6 de agosto de 2019 los cinco sospechosos estaban en la casa de Jerez, ubicada en la localidad de Chañar Laguna, departamento El Alto, en el límite con Santiago del Estero, cuando llegó Peñaflor.

Supuestamente, previamente Peñaflor había pautado con Jerez reunirse en ese lugar para luego ir juntos a una escribanía donde debían firmar documentos relacionados con la venta de un inmueble.

De acuerdo con los testimonios recogidos, los hermanos Pinto redujeron a Peñaflor al tiempo que lo amenazaban de muerte.

El hombre habría recibido una golpiza para luego ser encerrado en el comedor de la casa de Jerez.

Mientras realizaban las maniobras, Rodríguez y su esposa, propietarios de un auto Volkswagen Gol, le entregaron a Jesús Pinto un envoltorio en el que habría habido dinero o un arma de fuego.

Se pudo conocer que la principal línea investigativa de la fiscalía sostuvo que posteriormente inmovilizaron a Peñaflor envolviéndolo con trozos de lona para luego cargarlo en la caja de su camioneta Ford F-100.

En ese marco es que el vecino, Toneatti, habría visto el movimiento vehicular en lo de Jerez.

Rodríguez habría conducido la camioneta en compañía de Jerez, por la antigua Ruta 157, mientras que los Pinto acompañaban y vigilaban a Peñaflor en la caja. Viajaron varios kilómetros en dirección de la localidad de Brea Chimpana.

Ya en la provincia de Santiago del Estero estacionaron a un costado de la ruta, en un lugar que no se podía ver desde la nueva Ruta 157, a unos 50 metros de distancia.

Siempre de acuerdo con la investigación, en ese lugar Peñaflor recibió tres disparos por parte de Ramón Pinto, pero la ejecución fue de mano de Rodríguez, quien le disparó en la en la cabeza, en región temporal izquierda. El proyectil fue hallado en el lóbulo temporal derecho.

Consumado el crimen y para desorientar las pesquisas incendiaron la camioneta.

Pero los investigadores realizaron un minucioso trabajo. Hallaron restos de pastos y hierbas dentro de la cabina, y signos de que se usó combustible para incrementar el calor y las llamas. Detectaron que se iniciaron dos focos de fuego, en la cabina y en la caja.

Incinerado

La familia de Peñaflor denunció rápidamente la desaparición. El 8 a la mañana fue hallada una camioneta incinerada.

El primer detalle que orientó a la familia de Peñaflor fue la chapa patente que había quedado adherida a los hierros quemados.

Los peritos lograron identificar la camioneta pero los restos carbonizados que estaban en la caja, si bien permitían inferir que se trataba de restos humanos no posibilitaban la identificación de la víctima.

"Puedo asegurar que fue ejecutado a quemarropa porque había un orificio de entrada y no de salida, y que una vez muerto lo quemaron", destacó en aquel momento el médico forense Rodolfo Gómez (que además declaró el lunes en el debate).

Informó que se extrajeron 10 centímetros de hueso de un fémur y la totalidad de las piezas dentales, que luego fueron remitidas a un laboratorio de Jujuy donde fueron examinadas para realizar un informe de ADN.

Los resultados de los estudios demoraron aproximadamente un mes y confirmaron que se trataba de Ricardo Artemio Peñaflor. Mientras se aguardaba el informe, el muerto fue considerado NN para la Justicia.

"Ya no quedan dudas de quien se trata. Hemos vuelto al primer día, revivimos el momento del hallazgo de la camioneta quemada con él en la caja, quemado, y lo que sobrevino después", indicó Dardo Peñaflor, hermano de Ricardo.

IMPUTADOS

Los detenidos y la hipótesis

  • Saúl Oscar Jerez era compadre de Ricardo Peñaflor. Fue el primero en ser detenido en un calabozo y poco después, con prisión domiciliaria como consecuencia de su estado de salud.
  • Lindor Alfredo Rodríguez, expolicía y esposo de Pereyra. Sería quien proporcionó el arma de fuego utilizada en el crimen.
  • Claudia Viviana Pereyra, esposa de Rodríguez, docente en la zona rural del departamento Choya con quien Peñaflor mantuvo un romance.
  • Jesús Osmar Pinto, alias "Kechu".
  • Ramón Daniel Pinto, hermano de Jesús, fue sindicado como una de las personas que disparó tres veces a la víctima. Ambos fueron detenidos luego de la delación de Jerez, quien los ubicó en el escenario del crimen.
  • Peñaflor habría estado enemistado con los cinco: con Jerez, por la cesión de un terreno; con el expolicía y la docente, por animales de su propiedad que Peñaflor no habría cuidado, y la familia de los Pinto con la presunta intervención en un hecho de sangre.
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Escribana. Córdoba Gandini.

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