Caso Filippín: fiscal accedió al pedido de prisión domiciliaria
Por problemas de salud vinculados al consumo de estupefacientes, la fiscal de Instrucción de Violencia Familiar y de Género, Alejandra Ruth Antonino, determinó que el pedido de prisión domiciliaria realizado por la defensa de José Augusto Filippín es viable, siempre que se cumplan medidas específicas, como ser la implementación de un dispositivo electrónico de control y el acceso a contención y tratamiento psicológico.
Desde el Ministerio Público Fiscal informaron que la solicitud fue presentada por la defensa de Filippín, a cargo de los abogados Miguel Gallo y Juan Pablo Morales.
Luego de escuchar a las partes, la Fiscalía pidió que el sospechoso sea evaluado por dos juntas médicas interdisciplinarias, cuyos informes coinciden a la hora de considerar la posibilidad de otorgar el beneficio, pero bajo condiciones especiales de supervisión.
El juez de Control de Garantías N°4, Marcelo Sago, será quien deberá resolver sobre la pretensión de Filippín, quien lleva un mes internado en un nosocomio de la Capital por problemas de salud derivados del consumo de drogas y abstinencia.
El hombre está imputado por “abuso sexual con acceso carnal en calidad de partícipe necesario” (primer hecho), "encubrimiento por recepción agravado por ánimo de lucro” (sexto hecho), y "hurto simple", en relación con un hecho ocurrido en el Sanatorio Junín, y por el cual quedó detenido.
Otras fuentes consultadas por El Ancasti informaron que la defensa manifestó su voluntad de que Filippín -de profesión abogado-, se someta a un tratamiento de rehabilitación, con el objetivo de que pueda construir un proyecto de vida.
Grave denuncia
Próximamente, el hombre será enviado a juicio como partícipe necesario de un abuso sexual, cuya autoría le fue atribuida a Neri Sarmiento Balastegui, quien está en libertad, imputado por "abuso sexual con acceso carnal en calidad de autor".
Presuntamente, Filippín facilitó el ultraje a cambio de dinero o drogas. Paralelamente, la fiscal avanza en la investigación de otra denuncia realizada por una mujer, quien acusó al abogado por supuesto abuso sexual con acceso carnal en calidad de autor.
En los dos casos, las víctimas se construyeron en querellantes con el patrocinio de Sebastián Ibáñez. La primera causa ya fue desglosada del resto del voluminoso expediente.