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Los 197 millones de pesos que pagará la litífera Livent por regalías y contribuciones eludidas...

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18 de junio de 2022 - 00:35

Los 197 millones de pesos que pagará la litífera Livent por regalías y contribuciones eludidas entre julio de 2020 y marzo, a los que se suman 500 mil dólares que se destinarán a financiar la construcción del nuevo hospital de Antofagasta de la Sierra, son resultado de los cambios introducidos en la política minera provincial desde que se modificó el Código Minero y el control y recaudación de renta minera quedó bajo la órbita de la Agencia Recaudadora de Catamarca (ARCA).

Es la primera vez desde que se aplica una medida de este tipo en Catamarca y debe haber escasos precedentes en el país, de manera que el hecho marca también un ajuste en las relaciones entre el Estado y las empresas mineras, en este caso al influjo de la expectativa que a nivel mundial genera el negocio del litio, que llevó a conformar una mesa nacional para la actividad con las provincias que poseen el mineral para coordinar gestiones.

Fue esa Mesa del Litio la que marcó la necesidad de establecer un precio de referencia para la exportación del mineral, cuando ya ARCA estaba en el tramo final del análisis de los movimientos de Livent que concluyó estableciendo que la firma había incurrido justamente en lo que se pretende prevenir: que las filiales locales facturen a precios inferiores a los del mercado en beneficio de sus casas matrices.

Livent se allanó de inmediato al dictamen de ARCA, luego de que se descubriera que el litio catamarqueño se había declarado en Aduana a un precio de exportación 843% más bajo que el proveniente de Jujuy. Es un precedente importante hacia el futuro, una señal para el resto de las litíferas que trabajan en suelo catamarqueño y aún no han entrado en producción.

A esto se suma el afianzamiento de la política de blindar los recursos de la minería en fideicomisos con el propósito específico de financiar obras de infraestructura para mejorar las condiciones de desarrollo de actividades productivas. Es un principio sensato, teniendo en cuenta que los minerales son recursos no renovables cuyo agotamiento implica la restricción de los fondos que proveen.

Los fideicomisos son un mecanismo más adecuado para procurar tal fin que la distribución automática de una parte de las regalías a los municipios, que atomizaba la masa de dinero disponible y ampliaba el margen a la discrecionalidad en su administración.

Estos inconvenientes se advirtieron ya en 2004, cuando el régimen fue sancionado y su aplicación con la renta de Bajo La Alumbrera confirmó los pronósticos más pesimistas, con la licuación de los fondos en maniobras clientelares, faraonismos inconducentes y corruptelas.

Con los fideicomisos es posible proyectar obras de impacto regional e interdepartamental, como las de los dos puentes inaugurados recientemente en Belén que, si bien está localizados en Villa Vil, mejoran la integración del oeste provincial y facilitan el acceso a la puna antofagasteña, uno de los capitales turísticos más singulares que tiene la provincia. Es improbable que un intendente estuviera en condiciones de acometer obras de tal envergadura con lo que le tocaba en concepto de regalías, tanto como que varios se pusieran de acuerdo para financiarlas juntos.

La tercera faceta del cambio minero, que aún debe superar las objeciones que plantean los grupos contrarios a la actividad, es la del control ambiental.

Los reparos al respecto no tienen correlato en daños concretos y demostrables, salvo el agotamiento de una vega del río Trapiche, en la puna, en la década del ‘90. Los costos políticos que devendrían de un hecho similar hacen que Estado y empresas extremen las precauciones, a lo que debe sumarse la vigilancia social.

Las modificaciones en la política minera, que incluyeron el saneamiento del padrón, comienzan a impactar en un incremento de la licencia social y movimientos tendientes a insertarse en el circuito económico de la actividad, como los de comerciantes de Tinogasta y Fiambalá que apuestan a crecer con el suministro a las litíferas y el crecimiento en torno a ellas.

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