Banda del "Niño Jota": apelarán la condena a 7 años de prisión de un guardiacárcel
Los defensores aseguran que debió ser absuelto como los otros dos vigilantes, que tenían la misma imputación.
Sentencia. Los 10 acusados ante los jueces del Tribunal Federal.
La defensa del guardiacárcel Lucas Brandán (33), condenado a 7 años de prisión por narcotráfico, presentará un recurso casación ante la Cámara Federal de Casación Penal de Comodoro Py, en la provincia de Buenos Aires. El vigilante, empleado del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), fue declarado culpable en forma unánime por los jueces del Tribunal Oral Federal (TOF), como "partícipe necesario de comercialización de estupefacientes triplemente agravado por la participación de tres o más personas, por haber sido cometido por un funcionario público encargado de la guarda de presos, y por haber sido realizado en el interior de un lugar de detención (primer hecho)".
Brandán fue juzgado junto a sus colegas Jorge Raúl Valdez (49) y José Alberto Molina (43), quienes compartieron la imputación, pero fueron absueltos por el beneficio de la duda por falta de pruebas. Para su defensa, a cargo de los abogados Sebastián Ibáñez y Ariel Díaz, en la investigación llevada adelante por el fiscal federal Santos Reinoso no se individualizó ni identificó a Brandán con pruebas contundentes.
En diálogo con El Ancasti, la defensa explicó que -como sucede en la mayoría de las causas por narcotráfico, donde las escuchas telefónicas son clave para la investigación-, Brandán fue sindicado a partir de una conversación en la que se nombró a una persona de apellido "Bernal", que los investigadores valoraron como "Brandán". La aseveración fue acompañada por la familia del sospechoso, que participó de todas las audiencias del juicio.
El origen
La investigación se inició en junio de 2021 cuando una fuente confidencial informó a personal de Drogas Peligrosas de la Policía que una mujer comercializaba drogas en el penal de Miraflores. Supuestamente, las sustancias eran vendidas a los internos a cargo del SPP. En noviembre de ese año, los investigadores determinaron que la sospechosa continuaba con las operaciones en el penal, con la colaboración del chofer Raúl Apud (quien ahora fue sentenciado a 7 años de prisión y declarado reincidente), que en aquel momento había salido en libertad tras una condena por narcotráfico. La pesquisa continuó bajo las directivas de la fiscalía federal, con la realización de escuchas telefónicas, entre otras medidas.
Durante el juicio, las defensas de los vigilantes pusieron en crisis la acusación, defendida por el Ministerio Público Fiscal, representado por Rafael Vehils Ruiz, y pidieron la absolución. Los defensores de los tres penitenciarios advirtieron que los investigadores solamente se basaron en las escuchas -en las que por lo general se mencionaba a personas por sus apodos-, para individualizar a los tres vigilantes que terminaron siendo juzgados, sin individualizarlos ni identificarlos fehacientemente.
"Brandán no tenía contacto con Jacobo Jiménez, alias “Niño J”, que ahora fue condenado a 7 años de cárcel y declarado reincidente. La Fiscalía acusó a personas sin corroboración ni certeza y el mismo Tribunal ya emitió un fallo en ese sentido, que fue confirmado por la Cámara Federal de Casación Penal. Inclusive, se le llamó la atención a la Fiscalía por aquella acusación", explicaron. Aseguraron además que tampoco se demostró el ingreso de drogas al penal.
Mulas
En la causa hubo 10 personas procesadas. Además de los tres vigiladores, Apud y el "Niño Jota", fueron condenados y declarados reincidentes el padre de "Jota", Mario Roque Jiménez, alias "Coqui" (61); Kevin Emanuel Barros (27) y Cristian Miqueas Barros (31). El taxista Ariel Magno Brandán (49) fue condenado a tres años y seis meses de prisión, y Dayana Giselle Sarmiento (31) recibió tres años de condena, al aplicarse el criterio de "perspectiva de género".
En octubre de 2021, en el inicio de la investigación, Miqueas Barros junto a Dayana Sarmiento viajaron desde Tucumán a Catamarca en un remís que era conducido por Ariel Brandán. El vehículo fue interceptado en el Puesto Caminero El Portezuelo de la Ruta Nacional 38, en Valle Viejo. Los agentes policiales registraron a la mujer y advirtieron que llevaba un preservativo con droga en sus partes íntimas. Los tres fueron trasladados al Hospital San Juan Bautista, donde se les realizaron radiografías. Finalmente, entre la mujer y Brandán expulsaron más de 35 envoltorios cubiertos por preservativos que contenían, en total, cerca de 25 gramos de marihuana.
Para la Justicia, "Jota", junto a otras personas, organizaba el ingreso de la sustancia al penal. Apud se encargaba de conseguir la droga y acondicionarla para la venta en el SPP, con la complicidad de los vigilantes que por las escuchas fueron identificados como "Ruly", "Diego el celador", "Z Diego", "Ojudo" y "Luca Bernal". Supuestamente, estos empleados infieles recibían una compensación económica por facilitar la entrada de la droga y su posterior venta a los internos.