La Justicia resolvió en la contienda por quién se encargará de investigar al presidente de San Lorenzo, Marcelo Moretti, por el presunto acto de corrupción de haber cobrado 25 mil dólares para fichar a un jugador juvenil. La maniobra que está en la mira de la Justicia fue expuesta por una cámara oculta. Existen dos expedientes que intentan investigar el mismo hecho: uno, radicado en el fuero de instrucción porteño, está a cargo de la fiscal Mónica Cuñarro, bajo la firma de la jueza Laura Bruniard.
El otro, que se encuentra en la Justicia contravencional de la Ciudad, es llevado adelante por el fiscal Maximiliano Vence. Ante esto, el experimentado penalista Gastón Marano, defensor de Moretti, realizó una presentación en la que alegó un conflicto de competencia y una posible violación a la prohibición de la doble persecución penal, en la que una persona no puede ser investigada en dos causas por el mismo delito. El planteo de Marano frenó, por ejemplo, el llamado a declaración indagatoria realizado por Cuñarro, agendado para el jueves 26 de mayo.