En materia de homicidios con mujeres víctimas, La Paz registra algunos hechos. Desde el punto de vista penal, no fueron tipificados como femicidios debido a que esta figura fue incorporada al Código Penal Argentino en diciembre de 2012.
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Antecedentes en La Paz, con armas de fuego
En julio de 2010, en El Cerrito, Alejandra Argüello, de 32 años, fue ejecutada fríamente a balazos por Víctor Hugo Rosón, quien previamente había matado a la pareja de Argüello, José Brizuela. Horas después, Rosón se quitó la vida.
Rosón fue hallado sin vida a poca distancia de Esquiú por personal del Grupo Kuntur, que había iniciado su búsqueda inmediatamente después de matar a balazos a su expareja, Alejandra Argüello (32) y al capataz de la cantera, José Brizuela (45), porque sospechaba que existía entre ambas víctimas un romance.
El crimen sucedió días previos. Rosón llegó hasta El Cerrito y esperó a poca distancia de la casa de Argüello. Cerca de las 11 de la mañana, Brizuela llegó a ese inmueble con la intención de comprar un lechón, pero como la mujer no tenía para la venta se retiró. Apenas logró hacer unos pasos cuando Rosón le salió al cruce y casi sin mediar palabras le descerrajó seis disparos, cuatro de los cuales impactaron en el cuerpo de la víctima, que caminó algunos metros más y cayó al suelo sin vida. Luego Rosón se dirigió a la casa y sacó a su expareja por la fuerza, la llevó al campo y allí la ultimó de un balazo. Luego se tiroteó con la policía, que había llegado al lugar alertada por una vecina. Finalmente huyó hacia el monte, donde terminó con su vida. La relación entre Alejandra y Rosón estuvo signada por hechos de violencia permanente.
Meses después, en enero de 2011, en Icaño un hombre mató de un disparo con una escopeta a su exmujer y luego se quitó la vida. La víctima era Valeria Isabel Córdoba (29) y Claudio Martín Ramos fue quien ejecutó los disparos. En la madrugada, la mujer se encontraba en el baño duchándose. La joven estaba de paso en la casa de sus padres, ubicada al lado de la de sus exsuegros y en donde residía Ramos. El hombre se subió al techo con su escopeta calibre 16 y a través de una claraboya le disparó en la cabeza a su expareja, que murió en el acto. Segundos después, terminó con su vida.
De acuerdo con los testimonios de vecinos y allegados a las dos familias, la mujer estaba por viajar con rumbo a la provincia de Córdoba en donde había conseguido trabajo.