El papa Francisco encabezó la celebración vespertina del 31 de diciembre de las primeras vísperas de la solemnidad de María, Madre de Dios, y el canto del himno tedeum de Acción de Gracias del año que culminó, en la basílica de San Pedro.
El papa Francisco encabezó la celebración vespertina del 31 de diciembre de las primeras vísperas de la solemnidad de María, Madre de Dios, y el canto del himno tedeum de Acción de Gracias del año que culminó, en la basílica de San Pedro.
Alrededor de 6.500 participantes se reunieron en la basílica para la tradicional celebración de fin de año. Muchos otros esperaron al Papa fuera de la basílica después de la celebración mientras realizaba su tradicional visita presencial al Belén en la Plaza de San Pedro, junto al alto árbol de Navidad.
El papa Francisco lamentó las palabras de esperanza y gratitud aparentes que suelen expresarse por el Año Nuevo, "aplastadas" por los intereses personales, criticó en la última misa del año en la basílica de San Pedro del Vaticano.
El pontífice sostuvo que la fe permite "vivir de un modo diferente a la mentalidad mundana" la última tarde del año, con "gratitud y esperanza", algo que no siempre ocurre.
"Todos agradecen, todos esperan, creyentes y no creyentes (...) En realidad la gratitud y la esperanza mundanas son aparentes. Falta la dimensión esencial de la relación con el Otro y los otros, con Dios y los hermanos. Están aplastadas por el yo, por los intereses", alegó.
El papa Francisco pidió a quienes tengan "intereses" en las guerras "escuchar la voz de la conciencia" y tener "la valentía" de preguntarse cuántas vidas han sido arrebatadas por estos conflictos.
"Que al término de un año se tenga la valentía de preguntarse cuántas vidas han sido arrebatadas por los conflictos armados, cuántos muertos, cuánta destrucción y sufrimiento o cuánta pobreza", cuestionó el pontífice tras el rezo del Ángelus dominical desde la ventana del Palacio Apostólico.
Y agregó: "Quien tenga interés en estos conflictos escuche la voz de la conciencia".
El pontífice previamente había lamentado la ola de violencia que ha sacudido Nigeria estas navidades y pidió a Dios que libre al país de "estos horrores".
Pero también recordó a "los martirizados" pueblos de Ucrania, Israel, Palestina o Sudán y pidió no olvidar a los rohinyá, la etnia musulmana de Myanmar sometida a persecuciones y hostigamiento.
Este último día del año se conmemoró el primer aniversario del fallecimiento del papa emérito Benedicto XVI en el monasterio 'Mater Ecclesiae' del Vaticano en el que se retiró desde su histórica renuncia en 2013.
Su sucesor, Francisco, proclamó por la mañana el "afecto, gratitud y admiración" por el pontífice alemán tras el rezo del Ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico, ante cerca de 20.000 fieles. Que desde el cielo nos bendiga y nos acompañe", dijo pidiendo el aplauso de los fieles.