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Mirador Político

Anclados en el pasado

Días pasados, el secretario de la Presidencia de Jóvenes del PRO, Ivo Foguet Passer, subió a sus redes sociales una grabación en la que aparecen militantes de ese partido junto con la...
30 de julio de 2023 - 01:15

Días pasados, el secretario de la Presidencia de Jóvenes del PRO, Ivo Foguet Passer, subió a sus redes sociales una grabación en la que aparecen militantes de ese partido junto con la precandidata a la Presidencia de La Nación Patricia Bullrich entonando un cántico de campaña, con la música del tema de Víctor Heredia “Sobreviviendo”, en la que piden una Argentina "en la que estemos todos menos Cristina". De inmediato numerosos dirigentes referenciados en el sector político de la actual vicepresidenta de la nación repudiaron el mensaje al que calificaron “de odio político”, entre otras adjetivaciones menos prudentes.

Al margen de las reflexiones que pueden realizarse respecto de la desafortunada expresión de Bullrich y sus militantes juveniles, el episodio sirve para verificar hasta qué punto buena parte del debate político –y el debate preelectoral-, sigue atravesado por dicotomías que reflejan más el pasado que el presente y el futuro. Cristina Kirchner ni siquiera es candidata en las elecciones nacionales que se realizan este año, pero sigue siendo el blanco preferido de las arremetidas opositoras. Del mismo modo, de la vereda del frente se suman argumentos que exploran el pasado no tan reciente para enarbolar banderas proselitistas.

Las referencias recurrentes al pasado en la política del presente alimentan solo a aquella dirigencia que milita la grieta y de ella obtiene sus mejores réditos. El resto de la ciudadanía, sea independiente o tenga determinadas simpatías políticas de base, espera de las fuerzas políticas que se aprestan a participar de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias un discurso propositivo más que confrontativo. Este segmento mayoritario del electorado no quiere que los precandidatos le expliquen todo lo mal que gestionaron sus adversarios políticos o lo bien que lo hicieron ellos en épocas pretéritas o incluso presentes. Aguardan que le cuenten qué piensan hacer si son electos para los cargos que se postulan. Propuestas concretas y no vagas consignas, programas de gobierno coherentes y aplicables en la práctica.

Para qué sirve la historia

Los procesos electorales son instancias en los que la dirigencia política debe mirar hacia el futuro. Proyectar el país, la provincia, la ciudad que están dispuestos a construir en base a un plan. Sin dudas que para configurar el futuro se necesita entender con la mayor precisión posible el presente, y eso se logra indagando el pasado con rigurosidad. Omitir el análisis histórico, que siempre es subjetivo, conduce a errores estratégicos. El lingüista, filósofo y politólogo Noam Chomsky sostiene que “la amnesia histórica es un fenómeno peligroso, no sólo porque socava la integridad moral e intelectual, sino también porque echa los cimientos para crímenes por venir”. Luis Romero, historiador argentino, refiriéndose a la famosa frase del filósofo y orador romano Marco Tulio Cicerón “la historia es la maestra de la vida”, reflexiona que la vieja fórmula encierra una verdad más profunda. Quien se interesa por la historia se pregunta por sí mismo y por sus circunstancias, pues quiere vivir y actuar”. Es claro que las experiencias del pasado son gravitantes para la configuración del futuro. El problema se presenta cuando el debate político queda anclado en ese pasado, cuando se prioriza la discusión de lo ocurrido por sobre el debate respecto de lo que debería ocurrir.

Es notable cómo hay una vigencia, sobre todo en el ámbito nacional, de la política del pase de facturas, es decir, los cuestionamientos sobre lo hecho. Sucede entre fuerzas adversarias pero también entre dirigentes del mismo espacio que se aprestan a competir en las internas que permiten las PASO. Los criterios de diferenciación del adversario se construyen a partir de criticar lo que hicieron o lo que dijeron, dejando en un segundo plano lo que harán en caso de ser electos.

Salir de la abulia

Se ha dicho ya en estas páginas que en el nivel provincial el debate anclado en el pasado existe pero no es tan omnipresente. Los actores sobresalientes de la actualidad catamarqueña, salvo algunas excepciones, tienen un recorrido menor en la política, ya porque son más jóvenes, ya porque provienen de otros ámbitos, como el académico, en el caso del rector de la UNCA, Flavio Fama. Además, cuanto más local es el ámbito electoral más posibilidades existen de formular propuestas concretas que le permitan a una porción importante del electorado salir de la abulia y la apatía, y entusiasmarse con proyectos que puedan ejecutarse y sean eficaces para mejorar la calidad de vida de la población en general o al menos de un sector de ella.

La política preelectoral en Catamarca ha entrado en un clima de efervescencia en los últimos días que en cierto modo conspira contra el diseño de una campaña propositiva. Sin embargo, se pueden escuchar propuestas que pueden ser motivadoras para que los ciudadanos concurran a votar, rompiendo con la tendencia que se viene verificando en los comicios realizados en otras jurisdicciones en las que el ausentismo ha sido alto -en algunos casos históricamente alto- entre otras causas por el desinterés por la capacidad transformadora de la política o por un enojo con la dirigencia política, sobre todo aquella que parece anclada en el pasado.

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