lunes 12 de octubre de 2026
El viernes por la noche

Al calabozo, sospechado por lesiones y amenazas en contexto de violencia

Sucedió en Fray Mamerto Esquiú. En Capital se registraron otros dos hechos de violencia contra la mujer.

Entre la tarde y la noche del viernes, tres sospechosos de agredir a mujeres fueron arrestados. Fuentes policiales informaron que en Fray Mamerto Esquiú, efectivos demoraron a un hombre de 30 años. Según se precisó, sobre el sospechoso pesaba un requerimiento judicial ordenado por la Fiscalía de Instrucción de Tercera Nominación del Distrito Este, por el supuesto delito de “lesiones” y “amenazas en contexto de violencia de género”.

En otro hecho, por requerimiento del SAE-911, personal de la Comisaría Novena llegó hasta el barrio Santa Marta. Allí, arrestaron a un hombre de 45 años de edad. Al respecto, se indicó que esta persona habría quebrantado una medida judicial de prohibición de acercamiento hacia su expareja. Ante la presunta desobediencia, fue trasladado a la dependencia policial. Quedó alojado a disposición de la Fiscalía de Instrucción de turno del Distrito Sur. Pasadas las 20.30, el SAE-911 dio aviso a numerarios de la Comisaría Séptima sobre un hecho de violencia. Los policías llegaron hasta un domicilio en barrio Parque Norte. En el inmueble, se entrevistaron con una mujer. Oportunamente, manifestó que su propio hermano, un joven de 21 años, habría cometido un ilícito en su domicilio.

Ante lo sucedido, los policías demoraron al sospechoso. El joven fue trasladado y alojado en la dependencia policial a disposición de la Fiscalía de Instrucción de turno del Distrito Norte. En ambos casos, el personal interviniente invitó a las damnificadas a realizar la denuncia penal pertinente.

Ante una situación de violencia, propia o de una persona conocida, el primer paso es comunicarse a través de los distintos medios. La denuncia es importante para que la Justicia pueda arbitrar los medios y para poder facilitar los canales de las instituciones y organizaciones que están involucradas en el abordaje integral para que puedan intervenir.

Si te encontrás en una situación de violencia, pedí ayuda. Podés hacer la denuncia en la Unidad Judicial Especial de Violencia Familiar y de Género, ubicada en Esquiú 315, funciona las 24 horas. Otra opción es presentarse en las Unidades Judiciales de Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú.

La sede de la Fiscalía General –sita en Roca 50- es otra posibilidad para asentar denuncias. También podés acercarte a los Juzgados de Familia, en calle Perú 18. En el interior de la provincia en cualquier comisaría o Juzgados de Paz.

Espiral de violencia

La violencia funciona con una dinámica particular. “Es en círculo o un espiral porque va aumentando la intensidad y la frecuencia con el tiempo. Por eso también es muy difícil poder romper el círculo de la violencia porque está conformado por tres fases sucesivas que van empeorando o agravando la situación de violencia”, se detalló desde la Oficina de Asistencia a la Víctima del Poder Ejecutivo. Este espiral es un círculo de la violencia. Así se explica por qué muchas veces las mujeres quieren levantar la denuncia o no pueden salir de esa relación violenta. El círculo de la violencia es un concepto que plantea que la violencia contra las mujeres aumenta de forma cíclica o en espiral ascendente, especialmente la ejercida por sus parejas. Existen tres fases en este ciclo ascendente.

Entre excesos y cuchillos

  • Un cuñado

En abril de 2016, en el barrio Loteo Sur de la Capital, Ángel Mauro Castro se trenzó a golpes con Diego Gordillo (22), su cuñado, hermano de su expareja y lo mató de una puñalada en el pecho. “Me arrepiento. Pido disculpas. No fue mi intención matar. Solo me defendí. Era él o yo”, dijo el acusado, antes de escuchar el veredicto. En junio de 2017, la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Primera Nominación lo declaró culpable en el delito de “homicidio simple” y lo condenó a ocho años de prisión.

“La disputa personal entre Castro y Gordillo tiene un origen superficial provocante de una mutua reacción agresiva. Ambos contrincantes se atacaron y defendieron simultáneamente”, se advirtió en los fundamentos.

  • Otro cuñado

Cerca de la medianoche del 29 de noviembre de 2020, Jonathan Marcelo Herrera se reunió con Juan Antonio Cardoso y su pareja. Herrera y Cardoso eran cuñados. Habían estado compartiendo bebidas y otras sustancias. En un momento dado, se generó una pelea entre ambos. Cardoso le asestó tres puñaladas con un cuchillo de cocina, tipo de mesa. Mal herido y como pudo, salió corriendo pero se desplomó.

En diciembre de 2022, la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación lo condenó a 10 años de prisión, tras ser declarado culpable por “homicidio simple”.

  • Ajuste de cuentas

En febrero de 2017, Luciano “Colorado” Barrionuevo mató de un puntazo a Marcos Tejerina Greco. En abril de 2018, la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Primera Nominación lo condenó a la pena de nueve años y seis meses de prisión por los delitos de “lesiones leves” y “homicidio simple”.

“Estos elementos de prueba son suficientes para acreditar que el autor de los ‘puntazos’ que terminaron con la vida de Tejerina Greco fue el imputado Barrionuevo y que el motivo aparente fue un ‘ajuste de cuentas’”, se explicó en el fundamento.

  • Arrepentido

En el amanecer del 28 de abril de 2019, Sergio Gabriel “Colerito” Brizuela mató con una punta a Sergio Andrés Suárez. A finales de ese año, la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación lo condenó a nueve años y seis meses de prisión.

“… Tomaba alcohol, pastillas… pasó lo que pasó…”, expresó frente al estrado. Aquella mañana, cerca de las 7, Sergio Andrés Suárez (23) se encontraba con dos amigos en un kiosco de Avenida Güemes y 25 de Mayo; festejaba su cumpleaños. Los tres estaban compartiendo unas bebidas, después de una noche de boliche. Se presentó “Colerito”, quien les pedía que le convidaran las bebidas que tenían. Los muchachos decidieron irse. Los amigos de Suárez se adelantaron para buscar sus motos y cuando él se dispuso a irse, fue atacado por Brizuela. Hubo una pelea entre ellos y, en la reyerta, “Colerito” sacó “una punta”, lo hirió y se escapó.

“Consumía y me quedaba en casa. Yo fui. Pido disculpas a la familia. Estoy muy arrepentido. Estaba bajo los efectos del alcohol y las drogas, muy perdido”, contó.

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