El diputado provincial Mamerto Acuña (Generación del Cambio) lamentó la situación que atraviesa la UCR Catamarca y cuestionó que hasta el momento "no vimos ni una sola autocrítica, sino intento permanente por fingir que todo está bien". En este sentido, trazó un panorama crítico sobre el clima político provincial y el rol que asumieron "algunos legisladores a lo largo del último período parlamentario", y sostuvo que "hay quienes han demostrado con hechos y no con discursos que la función de un opositor es señalar lo que el Gobierno intenta ocultar". Para Acuña, así se marcó "la importancia de un trabajo firme y sostenido frente a decisiones oficiales que afectan directamente a la ciudadanía".
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Acuña lamentó que no hay autocrítica en la UCR
El diputado cuestionó que el partido está en crisis por "los acuerdos que se niegan de día y se negocian de noche".
El diputado remarcó que existe un espacio "de verdadera oposición" en el que, a su criterio, "se pusieron en evidencia las inconsistencias de la gestión provincial, las falencias en la transparencia y la necesidad urgente de recuperar la voz de la gente dentro del recinto". Así, valoró "el compromiso y la labor de quienes asumieron con convicción la defensa de la educación, los trabajadores municipales y las políticas públicas centrales para el desarrollo provincial".
Fue en esta línea que, sin nombrar a nadie en particular, destacó que "hay nuevas generaciones que demostraron más fuerza, empuje y conexión real con la sociedad que muchos dirigentes que quedaron atrapados en discursos del pasado, aferrados a viejas glorias que ya no representan a nadie". Según expresó, este cambio de dinámica interna evidenció la distancia entre parte de la dirigencia tradicional y las demandas actuales de los catamarqueños.
Así fue que Acuña dirigió fuertes cuestionamientos hacia la conducción partidaria. Señaló que la UCR provincial "no supo rediscutir su mensaje en temas decisivos como salud, educación, industria, empleo o minería" y que, cuando existieron debates internos, "fueron tan endógenos que la sociedad jamás se enteró". También apuntó contra la falta de coherencia interna, al afirmar que "los acuerdos que se niegan de día y se negocian de noche con el oficialismo dejan huellas claras en los discursos y en las votaciones de cada sesión", lo que a su juicio contribuyó al estado actual del partido.
Por otra parte, lamentó que tras el resultado de las elecciones "no vimos una sola autocrítica, ni a nadie asumir responsabilidades". "Sólo culpas repartidas y un intento permanente de fingir que todo está bien", lamentó. A la vez, rechazó la idea de que la ciudadanía haya actuado movida por desinterés hacia el partido, manifestando que "no nos creemos tan importantes como para suponer que la gente se equivocó: simplemente no acompañó una propuesta que no supo hablarle al presente".
Por último, el diputado reivindicó el espíritu histórico del radicalismo, al recordar que "el partido nunca fue verticalista" y convocó a "recuperar la rebeldía política como punto de partida para reconstruir una oposición sólida y representativa".
En redes
Una curiosa interacción se dio en Facebook entre el dirigente Carlos Solé y la diputada mandato cumplido Silvana Carrizo. Solé ironizó sobre el pedido de expulsión de los radicales, a lo que Carrizo agregó: "Qué 'mala leche y mentiroso' sos. Expulsemos a los afiliados de la Capital, y a los del interior para disimular. Espero que estén preparando la expulsión del concejal mandato cumplido que pronto será funcionario de un Ministerio de Jalil".