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La defensa impulsa el recurso de casación

Abuso en el penal: el expediente ingresó a la Corte de Justicia

10 de julio de 2026 - 00:05

La causa del preso que sumó una nueva condena por un delito contra la integridad sexual de una guardiarcárcel ingresó a la Corte de Justicia de Catamarca. La defensa de Facundo Delgadino, el penado, es representada por los abogados del foro local Pedro Justiniano Vélez y Alan Nahuel Álvarez.

El juez Correccional de Primera Nominación, Marcelo Forner había declarado a Delgadino culpable en el delito de “abuso sexual simple” y lo condenó a la pena de dos años y seis meses de prisión efectiva. A la vez, ordenó que el penado realice un curso o taller sobre violencia de género dictado por el Servicio Penitenciario Provincial.

Delgadino está privado de la libertad desde septiembre de 2012. Fue uno de los responsables por el crimen de Leandro Centeno. En agosto de 2014, la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Primera Nominación, por unanimidad, declaró a Delgadino culpable en el delito de homicidio agravado. A la vez, fue condenado a prisión perpetua, la pena máxima prevista en el Código Pena Argentino.

Los defensores de Delgadino cuestionaron la valoración de la prueba realizada durante el debate oral. A la vez, consideraron que existen elementos de duda que deberían haber beneficiado a su asistido.

El hecho de violencia sexual ocurrió dentro de la institución penitenciaria, un escenario que de por sí añadió gravedad institucional al caso. Se expuso las falencias en la custodia y seguridad de los internos dentro del establecimiento de detención.

Tras el ingreso formal del expediente a la Corte de Justicia, el trámite judicial prevé que los ministros de la Sala Penal analicen la admisibilidad del recurso y, posteriormente, analicen los planteos. La resolución de la Corte podría sentar una postura sobre un delito grave cometido en un contexto de encierro bajo la tutela del Estado.

En la cocina

De acuerdo con los fundamentos de la cocina, el abuso ocurrió en octubre de 2024, alrededor del mediodía. La víctima, una oficial ayudante –quien llevaba poco menos de dos años en la institución-, se encontraba confeccionando informes en una oficina ubicada en el sector de la cocina del penal. Delgadino realizaba tareas allí derivado por el área de labor terapia; ingresó a la oficina con el pretexto de dialogar por un reclamo. Al momento de saludarla, se concreta el ultraje. Ante los gritos y la reacción de la oficial, intervino un sargento, quien se desempeñaba como celador en el sector y procedió a contener y retirar al agresor hacia la torre central.

El recurso de casación busca reabrir la discusión respecto a la valoración de la prueba, un argumento que el defensor Juan Pablo Morales ya había expuesto con vehemencia durante sus alegatos en el debate. La estrategia defensiva se apoya centralmente en el beneficio de la duda.

Para los defensores, resulta "imposible" que el sargento, estando a escaso medio metro en el lugar de los hechos, manifestara que no vio de manera directa el ultraje. Sin embargo, el juez Forner desestimó de plano la postura de la defensa al fundamentar la condena. El magistrado explicó que el testimonio del celador, lejos de debilitar la acusación, la reforzó.

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