Un informe realizado por el Observatorio de Argentinos por la Educación constata la gravitación negativa que tiene el ausentismo estudiantil en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
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Abandono en cuotas
El estudio se denomina "Ausentismo estudiantil en secundaria: percepción y dimensiones", y la información estadística, considerando que no existe de manera confiable a nivel oficial, se toma del cuestionario de Aprender 2022, en el que los estudiantes del último año de secundaria reportaron sus inasistencias.
El sentido común indica que el ausentismo escolar genera un impacto negativo en el desempeño académico, además de agudizar el riesgo de repetición y abandono. El informe menciona asimismo consecuencias vinculadas al el desarrollo social y emocional de los niños.
"Menos días de clases implican necesariamente menos aprendizajes, menos socialización y más desvinculación. Si la repitencia es la antesala del abandono, el ausentismo estudiantil es en sí mismo una forma solapada y silenciosa de abandono escolar, es un "abandono en cuotas" que impacta de lleno en la calidad de los aprendizajes. Resulta fundamental contar con datos precisos para poder dimensionar la magnitud del problema y así pensar en estrategias para abordarlo", afirma Bruno Videla, coautor del informe.
Si bien el ausentismo afecta a los estudiantes de todos los sectores sociales "no hay diferencia en la cantidad de faltas entre alumnos que provienen de sectores económicos de clase media alta y alta respecto de estudiantes que provienen de sectores socioeconómicos bajos, sí se observan causas disímiles. Para los estudiantes del quintil más bajo (los de menores recursos), los principales motivos para ausentarse son problemas de salud propios (54%), problemas de acceso a la escuela por el clima o el transporte (30%) y la falta de ganas de ir a la escuela (24%). En el quintil más alto, las razones que predominan son problemas de salud propios (67%), falta de ganas de ir a la escuela (48%) y llegadas tarde a clases (24%).
El Estado tiene mucha responsabilidad, y también tarea por hacer, para solucionar los problemas de acceso a las escuelas o mejorar el transporte, que inciden en una alta proporción como causas de faltas a las escuelas de los estudiantes pobres. Las medidas que puedan asumir las autoridades gubernamentales de distintas áreas para potenciar la inclusión escolar de este grupo contribuirán decididamente a lograr una mayor equidad en el acceso a la educación y consecuentemente una mayor igualdad de oportunidades laborales.
La causa de ausentismo presentada como “falta de ganas de ir a la escuela” requiere de un abordaje multidisciplinario, pero involucra sobre todo a cuestiones vinculadas a lo pedagógico. Es decir, a generar las transformaciones que sean necesarias para que los estudiantes vean a la educación como una herramienta de crecimiento personal y no como una obligación que hay cumplir. Y también involucra a las familias, un ámbito que es fundamental igualmente para que los adolescentes asuman el desafío de transitar el camino de la secundaria con ansias y ganas de aprender y no como una carga de cumplimiento cada vez más difícil.