Boca jugó uno de los mejores partidos en el ciclo de Rodolfo Arruabarrena y venció a San Lorenzo por 2-0, en el Nuevo Gasómetro, en un partido correspondiente a la 10° fecha del torneo Clausura. Los goles los anotaron Leandro Lozano y Miguel Merentiel, aunque también se destacaron como figuras Lautaro Blanco y Leandro Paredes, que mostró oficio para manejar los hilos de un clásico que siempre fue favorable al vencedor.
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Boca venció 2-0 a San Lorenzo como visitante y se afianza en las tablas
El Xeneize jugó un partidazo y de la mano de Lozano y Merentiel superó al Ciclón en un partido marcado por la lluvia torrencial del final.
Con este resultado, el Xeneize escaló a la quinta posición en la Zona A, potenció su posible ubicación en los playoffs, y está tercero en la Tabla Anual (que también entrega un título desde el año pasado): suma allí 47 puntos, uno menos que Independiente Rivadavia de Mendoza y Argentinos Juniors. San Lorenzo perdió chances pensando en la clasificación para los playoffs (está 10°), uno de los objetivos planteados por el DT Insua, y se ubica 20° en la Anual.
Hubo una situación de quiebre en el clásico, la expulsión de Manuel Insaurralde, a los 35 minutos del primer tiempo. El mediocampista del Ciclón cometió la imprudencia de hacer dos faltas con destino de tarjeta en cinco segundos, primero ante Paredes y luego frente a Ascacibar. El árbitro Nazareno Arasa le mostró la roja directa por la plancha sobre el exEstudiantes, en una acción evitable.
Si bien San Lorenzo se había acomodado bien a esa circunstancia en los minutos finales de la primera etapa, empezó a ceder demasiado terreno en la segunda y, además, se dio otra situación que le sacó peso al local, cuando el DT Insua decidió reemplazar a Facundo Farías, que hasta ahí era el jugador azulgrana más desequilibrante. Boca había generado llegadas de peligro con Ascacibar, Flores y Merentiel, pero tardó en encontrarle la vuelta al manejo del cotejo. Al final, hizo pesar el futbolista de más con el manejo de la pelota de Leandro Paredes y, sobre todo, la proyección de los laterales.
Las dos figuras de la tarde fueron Leandro Lozano y Lautaro Blanco. El primero convirtió un golazo de zurda para el 1-0, el segundo aportó el pase-gol para la arremetida de Miguel Merentiel y terminar de definir el cotejo. Lozano venía de anotar justo también de zurda ante San Pablo, en Brasil, por la Copa Sudamericana (en el empate 1-1 que le dio a Boca el pasaje a las semifinales) mientras que Blanco llegó así a su asistencia número 19 con la camiseta xeneize.
Boca contó con una posesión del 75% de la pelota, remató 16 veces (7 de ellas al arco) y creó 9 situaciones claras de gol. Si bien suele generar más peligro del que convierte, en los últimos partidos se amigó más con el gol, y son varios los futbolistas que pueden llegar a las redes rivales, no depende de un “definidor exclusivo”, por más que Merentiel volvió a sintonizar con la racha positiva.
San Lorenzo careció de peso ofensivo, se esperaba mucho más de lo que pudieran generar entre Farías, Alexis Cuello y Rodrigo Auzmendi, pero también es cierto que les llegó muy poco la pelota y, cuando eso sucedió, la recibían demasiado lejos del arco defendido por Montero. Los hinchas habían ovacionado a Rubén Darío Insua en su regreso al Nuevo Gasómetro (había debutado en su tercer ciclo azulgrana la fecha anterior, con un empate ante Independiente 1-1), pero el DT se fue frustrado por el resultado. De todas formas, él había reconocido que “falta mucho trabajo para que podamos volver a ser un equipo que compita bien”.
Boca venía dando pasos para adelante en la construcción del equipo titular, en las variantes que pueden ofrecerle los cambios, pero necesitaba consolidarlo con triunfos o clasificaciones que lo potencien desde lo anímico, que le generen una relación más directa entre el buen juego y los resultados. Los dos últimos festejos, conseguidos en Brasil y el Nuevo Gasómetro, lo impulsan en esa dirección.