La Supercopa Argentina, que tendrá el condimento de presentar el superclásico entre River y Boca, se disputará el próximo 14 de marzo de 2018, según confirmó oficialmente ayer la AFA.
Si bien se oficializó la fecha del partido, que será un miércoles, y obviamente se saben los equipos que la disputarán, aún no quedó definido el escenario, pese a que el "Mario Alberto Kempes" de Córdoba fue mencionado en un principio como el elegido.
Tampoco está definido el horario, pero teniendo en cuenta que es un miércoles, casi con seguridad se disputará por la noche.
El partido enfrentará al campeón del torneo de Primera División 2017, Boca, y al ganador de la Copa Argentina del mismo año, que se adjudicó River.
Esta será la primera vez que un Superclásico sirva para definir esta copa, y en una sola ocasión ambos equipos se enfrentaron en una final única: fue para definir el Nacional de 1976 y ganó Boca 1 a 0 con gol de Rubén Suñé de tiro libre, en el estadio de Racing.
Decisión
Ya con el fixture de la Superliga y la Libertadores, la AFA comunicó el día de disputa de la tan esperada finalísima y de esta manera ambos equipos irán por el primer título en 2018.
Antes de la final, los dos contarán con cuatro días de descanso: jugarán el sábado 10 por la Superliga. Boca recibirá a Tigre, mientras que River visitará a Paraná. Y después de la finalísima, tendrán acción el domingo 18: el Millonario recibirá a Belgrano, mientras que el Xeneize visitará a Atlético Tucumán.
Expectativa
Si bien en un primer momento se barajó el nombre del Kempes para la definición, en las últimas horas la AFA comenzó a mencionar otros escenarios.
Es que tanto desde Mendoza, Salta, San Juan y Mar del Plata surgieron propuestas para que el partido se dispute en esas provincias.
También, ante la cantidad de gente que convocará, se mencionan el estadio Único de La Plata y el estadio de Racing.
Arrancó Vélez
Gabriel Heinze asumió ayer como entrenador de Vélez en una práctica en la que se lo vio muy activo y en la que estuvieron presentes Agustín Bouzat y Marco Torsiglieri, los dos refuerzos que por ahora llegaron.
El "Fortín", el primer equipo en volver al trabajo, mostró a su nuevo técnico dando indicaciones permanentemente y hasta metiéndose en las jugadas para sujetar de los brazos a sus futbolistas y explicarle cosas puntuales.
En el entrenamiento, veintitrés futbolistas profesionales participaron de la entrada en calor bajo las órdenes del preparador físico Javier Vilamitjana.
Bouzat y Torsiglieri, que todavía no firmaron sus respectivos contratos, estuvieron en el gimnasio junto a uno de los kinesiólogos.
Por su parte, Yamil Asad y Ramiro Cáseres regresaron de sus préstamos en Atlanta United y Universidad de San Martín de Porres respectivamente, aunque no hay que descartar que vuelvan a partir.
Luego de la entrada en calor, Heinze dispuso un trabajo de posesión en cuadrados delimitados en el campo donde se enfrentaban seis contra seis, utilizando un jugador como "comodín".