El partido entre el Barcelona y Las Palmas de este domingo finalmente se jugará sin público. Pese a que las autoridades del equipo catalán consideraron que no están dadas las garantías de seguridad, nunca se autorizó la suspensión del cotejo.
El partido entre el Barcelona y Las Palmas de este domingo finalmente se jugará sin público. Pese a que las autoridades del equipo catalán consideraron que no están dadas las garantías de seguridad, nunca se autorizó la suspensión del cotejo.
Josep María Bartomeu, titular del club culé, realizó gestiones durante toda la mañana con la Junta de Seguridad, La Liga y la Federación Española de Fútbol para tratar de suspender y reprogramar el partido. Pero no hubo acuerdo.
Para colmo, trascendió que el equipo visitante, Las Palmas, saldrá al Camp Nou con la bandera de España bordaba en la camiseta. El clima de tensión y violencia se desató en todo Barcelona y, pese a eso, Messi y compañía saldrán a jugar.
El club blaugrana, según trascendió, considera que el ambiente no es el idóneo para la celebración de un partido sobre el terreno del Camp Nou.