sábado 6 de agosto de 2022

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Mañana y el sábado

Funciones de "Tormenta de la piel" en el Teatro del Sur

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7 de julio de 2022 - 12:00

Mañana y el sábado, a las 22 hs. se estarán realizando nuevas funciones de la última producción teatral del grupo La Corredera, Tormenta de la piel, en el Teatro del Sur (Florida 680).

La obra está escrita y dirigida por Alberto Moreno y cuenta con las actuaciones de Marcia Rodríguez, Sofía Sager Carreño, Juan Alessandro, Fernando Uro, Amaicha González y Celín Sierra Ibáñez. En el equipo técnico Pablo Lima, gráfica de Fernando Uro, realización audiovisual Martín Musarra y la asistencia de Pedro Molas.

“Tormenta de la piel” es la primera entrega de la trilogía que el grupo está trabajando sobre diarios de viajes. Aquí, unas turistas argentinas en Cuba toman sol, beben mojitos y se preguntan por cuál es el color del mar. A partir de esa historia se entrelazan relatos reales y apócrifos de viajes, recuerdos, poemas, canciones, películas y las preguntas que siempre nos hacemos cuando cobramos conciencia de la vinculación de las subjetividades y las espacialidades.

El texto de “Tormenta de la piel” fue ganador el concurso, organizado por el Instituto Nacional del Teatro, “Primera selección en modo ASPO de Dramaturgia del NOA” y que fue publicado recientemente. José Luis Valenzuela (reconocido crítico y teórico del teatro) dijo que: “El deseo irriga las líneas de “Tormenta de la piel”, subtitulada “Diario de Cuba”. Aquí, el Caribe, sus playas, los cuerpos al sol, los cócteles en serie infinita dan escenario a “la calentura más terca” y a las corrosiones ocultas de la carne. Interminablemente, debatiremos si el amor continúa al deseo o si es su adversario bobo, proclive a la ilusión de lo eterno y a la imaginaria plenitud del estar juntos. Lo innegable, sin embargo, es que la muerte es la gemela subrepticia y silenciosa del deseo, la consejera de los cuerpos condenados a la finitud implacable y, por ello, encendidos en la intensidad de un ahora sin garantía alguna de perduración. Este “Diario de Cuba” nos entrega, entonces, un flujo de experiencias de un yo en constante expansión y repliegue, diseminado entre la intimidad y los mitos de la cultura popular (incluidos los que la industria turística publicita con fluorescencia) regalándonos inesperadamente el placer llamado Clarice Lispector. “Estoy viva. Pero siento que aún no he alcanzado mis límites, ¿fronteras con qué?, sin fronteras, la aventura de la libertad peligrosa”. Nada de esta dispersión nos extraña ni nos extravía ni nos aparta de la seducción del relato ni de la hirviente caricia de una letra recalentada por la tarde, la arena y las voces que cantan sin saberlo”.

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