En 1915, los obreros que trabajaban en la plaza principal hallaron en los cimientos de la pirámide (recién derribada) un frasco de vidrio que debió contener el documento de su creación.
Para decepción de todos, el frasco de vidrio contenía un poco de tierra rojiza. Este hallazgo abona el secreto mejor guardado de la rica historia de la ciudad. ¿Qué hay debajo de la estatua de San Martín?