Pinturas, grabados, dibujos,
fotografías, esculturas, objetos intervenidos e instalaciones conforman "Hijos
de Pupo”, la muestra de arte joven y diverso que propone el colectivo artístico
Pupo durante septiembre en el Museo Provincial de Bellas "Laureano Brizuela”.Gran cantidad de público se
acercó al museo -en San Martín 316- para acompañar la inauguración de la
muestra la noche del sábado 6 de septiembre.
El museo terminó por convertirse
en un punto de encuentro de amigos y de distintas generaciones de artistas,
interesados en ver "lo nuevo” que se está gestando en la escena de las artes
visuales catamarqueñas.Pupo es un "grupo móvil,
mutante, abierto” - al decir de Celina Galera, curadora de la muestra- que hace
cinco años viene produciendo y mostrando su arte en espacios más chicos o menos
pretenciosos.
Es la primera vez que asumen
el desafío de presentar una muestra, con curaduría externa, en el Museo de
Bellas Artes. Por eso, cada uno de los diez artistas que se presentan en esta
oportunidad, agradeció al museo y a su directora, Laura Maubecín, por la
apertura a sus creaciones y búsquedas artísticas. "Desde el museo estamos
felices de poder ofrecerles este espacio y ojalá que desde aquí sus obras
trasciendan y encuentren nuevos horizontes”, manifestó Maubecín.También Celina Galera resaltó
a este grupo artístico: "Son un grupo móvil, mutante, con gente que aparece y
desaparece, con otra que se va sumando.
La posibilidad de trabajar con ellos
como curadora de esta muestra me hizo dar cuenta que trabajan de un modo
totalmente diferente al de la generación de la que formo parte”. En ese
sentido, destacó que, desde un marco intuitivo, "se mueven con total libertad y
comodidad en cualquiera de los lenguajes artísticos”."Hijos de Pupo” ofrece eso
justamente: gran variedad de lenguajes artísticos, aislados, combinados,
recreados. Georgina Santillán con grabados, Eugenia
Domínguez con dibujos, Jesús Rodríguez con fotografías, Juan Calvimonte, Ximena
Sol García y Noelia Zurita con pinturas, Gabriela Brouwer con esculturas,
Marcelo Nieva con dibujos que irá produciendo mientras transcurre la
exposición, Rita Varela Marsilli con fotografía y Dimas Melfi con fotografías y
objetos bordados e intervenidos poéticamente son los diez artistas que se
presentan en esta muestra, que se puede visitar hasta el 27 de septiembre todos
los días, excepto los domingos, en el Museo de Bellas Artes.
Una instalación, como creación colectiva
Las distintas salas y rincones del museo
albergan la obra individual de cada uno de estos diez artistas emergentes. En
el hall de ingreso, Georgina Santillán despliega sus grabados; en otra sala,
Juan Calvimonte muestra sus pinturas, mientras Marcelo Nieva produce sus
dibujos.
Más allá Gabriela Brouwer invita a descubrir sus "Mundos compartidos”
donde exhibe esculturas de distintos materiales –de alambre, cuero, látex,
hierro, tela, porcelana- que representan nidos, como ese espacio que contiene,
que protege."Hace un año y medio que vivo en Catamarca y
con mi pareja aún no tenemos casa. Los nidos tienen que ver con esa búsqueda
del hogar propio.
Y al mismo tiempo con la idea de que hay una parte de uno que
anida en otros, o en todos”, dice Gabriela, licenciada en Escultura.La obra individual de cada artista tiene su
punto de encuentro en la sala central del museo, convertida en el "living” de
Pupo. Allí los artistas han puestos a convivir objetos que los representan,
creando una instalación colorida y ecléctica, diversa y sencilla. Como
ellos.