El artista uruguayo que plasmó en su vasta obra su amor por la cultura negra murió a los 90 años dejando decenas de murales en todo el mundo y la emblemática escultura habitable Casapueblo en el sureste de Uruguay.
Uruguay, América y el mundo han perdido a un artista genial, que a partir de la universalidad del arte imprimió un aura personal e inconfundible a su obra, lamentó en un comunicado José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).