El pintor nacido en Francia fue uno de los que trajo la vanguardia impresionista al país.
Una serie de pinturas que podrían ser originales de Fernando Fader (1882-1935) fueron halladas en el museo de Bellas Artes Emiliano Guiñazú-Casa Fader, en Mendoza, mientras se realizaban trabajos a fin de reabrir al público el emblemático edificio.
La ministra de Cultura de Mendoza, Marizul Ibáñez, remarcó que las pinturas se encontraban ocultas en las paredes del museo desde 1951, en tanto calificó el hallazgo como un hecho histórico para el patrimonio cultural mendocino.
Según Ibáñez, el director de Casa Fader, Gastón Alfaro, y el especialista en arte Enrique Testasecca, coincidieron en destacar que si bien otras personas pueden haber participado en la realización de esas pinturas, la mano de Fader es indudable. El pintor francoargentino nació en Burdeos, Francia. Amante del impresionismo alemán y aprendiz de pintura al aire libre, viajó a los 14 años a Argentina, adonde se instaló seis años más tarde. Entre sus retratos, óleos y acuarelas se destacan La mantilla; La comida de los cerdos, La madre y la serie La vida de un día (1917), ocho telas que muestran un paisaje y sus variantes de luz a lo largo del día.