Ayer, a los 72 años, tras ser operado por una dolencia cardíaca, murió en esta capital el poeta Miguel Ángel Migo Garriga, quien firmaba sus textos con el seudónimo de A. Migó (por amigo). Precisamente, la amistad fue el signo que lo definió, y aunque nunca llegó a publicar un libro propio, sus poemas están diseminados en todo el país en revistas culturales, antologías y estudios críticos -como el realizado por Guillermo Ara, Suma de Argentina Contemporánea, publicado por Editorial Guadalupe, 1970-.
Secretario de la SADE filial Catamarca, era característico su carácter bohemio y bajo perfil; buena persona y excelente poeta, lo definió ayer la escritora Hilda A. García. Escribió una serie de poemas sobre los cóndores, de alto valor lírico. En los años 60 dirigió la revista Polen, de poesía regional. El sepelio se realizará hoy a las 10, en el cementerio parque Nuestra Señora del Valle.