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¿Tevez debe estar en la Copa América?

Sergio Batista no da el brazo a torcer y duda en convocar al Apache. Para algunos las razones futbolísticas quedaron en un segundo plano y el quiebre viene de la insistencia del el ex Boca para que siga Maradona.
2 de abril de 2011 - 00:00
Ya no sólo se trata de gustos futbolísticos, detrás de esta separación entre Sergio Batista y Carlos Tevez asoma algo más que resquemor. Se sabe que El Apache pidió por la continuidad de Diego Maradona e intentó hasta último momento que Julio Grondona revoque su decisión de no renovarle el contrato. La insistencia del ex Boca, más su poca predisposición para ir a jugar el amistoso con Brasil en Qatar fue el desencadenante final de una relación que no venía bien. No hay retorno a la vista.

El Checho tendrá sus razones futbolísticas, claro, pero esta cuestión va más allá. Ayer volvió a repetir que cuesta citarlo por su forma de jugar. Es banal, teniendo en cuenta que en la gran producción de Argentina frente a España, en el Monumental, Tevez fue titular y tuvo un buen partido, en sociedad con Lionel Messi. Por eso, ese mero hecho futbolístico no sirve para tapar otra historia de roces internos luego del Mundial de Sudáfrica 2010.

A Batista no le cayó bien el insistente pedido de Tevez para que vuelva Maradona. Ese fue el primer quiebre, que luego se agudizó con algunos roces entre compañeros, por dichos y diretes y un ventilador que nunca se apagó. Así, con este fondo, se sumó la ausencia del delantero en Qatar, lo que terminó de romper una relación desgastada. Por más que Grondona intente acercar las partes, la situación, al menos hasta ahora, no tiene retorno y carece de algún guiño de acercamiento.

Con esa presión deberá convivir Batista. El Checho casi lo descartó para la Copa América, competición en la que Argentina tiene la obligación de ganar. Pese a la insistencia del máximo dirigente del fútbol argentino de contar con Tevez, el entrenador mira para otro lado y apuesta a su bosquejo, a sus nombres y sociedades. Claro que deberá llevar ese pensamiento futbolístico a la perfección y no derrapar, de lo contrario, las suspicacias y todos los ojos del fútbol argentino se volcarán hacia él. El tiempo, sabio como pocos, marcará el camino de la razón.

playfutbol.com
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