El argentino Sergio Maravilla Martínez, campeón emérito de los medianos del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), derrotó por nocaut técnico al ucraniano Sergiy Dzinziruk, demostrando ser uno de los mejores boxeadores de la actualidad.
Martínez (71,700 kilos al igual que su rival) conquistó además el Cinturón de Diamantes de la CMB, en una velada denominada Diamond Elite que se desarrolló en el MGM Foxwoods Casino de la reserva indígena de Mashantucket, en Estados Unidos.
El final del combate sobrevino cuando en el octavo asalto Martínez derribó en tres oportunidades a Dzinziruk en una definición acorde con la jerarquía que posee el boxeador de Quilmes y a su vez, el árbitro neoyorquino Arthur Mercante Jr. dictaminó el nocaut técnico a su favor.
Tras el combate, Maravilla afirmó que quiero la gran pelea antes de fin de año,añadiendo: Que sea con (Manny) Pacquiao, con (Floyd) Mayweather o con (Miguel) Cotto.
La referencia del argentino tiene relación con un hipotético enfrentamiento en un futuro con el filipino Pacquiao (considerado el mejor boxeador en actividad), con el estadounidense Mayweather (con problemas judiciales a partir de distintas causas abiertas) o con el puertorriqueño Cotto, quien anoche, en Las Vegas, derrotó al nicaragüense Ricardo Mayorga por nocaut técnico en el 12mo round, para conquistar el título mediano liviano de la WBA.
Sin embargo, según anunció el empresario Sampson Lewkowicz, promotor de espectáculos boxísticos y amigo personal, Martínez podría combatir el 9 de julio con el irlandés Andy Lee, quien en la noche del sábado, en la misma velada, batió por nocaut técnico en el 10mo. asalto al escocés Craig McEwan, quien llegaba invicto al lance. Esa pelea se haría en los Estados Unidos. De eso estamos seguros, confesó el promotor Lewkowicz.
Con relación al éxito alcanzado sobre el ucraniano, Martínez argumentó sentir la mano que Dzinziruk le arrojó en el 7mo. round y que lo tuvo a maltraer. Fue una mano detrás de la oreja. Esa la sentí. El ucraniano es un rival fuerte, muy duro, confesó el argentino, que ahora elevó su record a 47 triunfos (26 por la vía rápida), 2 derrotas y 2 igualdades.
El plan de pelea salió tal cual estaba previsto. Me salió a la perfección mi trabajo, porque estuve rápido y no lo dejé pensar. Ahí estuvo la clave, narró el boxeador quilmeño. En la zona alta estuvo la llave para abrir la pelea. El último golpe me hizo acordar al cruzado de izquierda que le di a Paul Williams cuando le gané. Ese (golpe) me está saliendo bien, bromeó Maravilla.
Por último, antes de pasar por la Argentina, para saludar familiares y amigos, Maravilla relató que viajará esta semana a México para visitar el Santuario de la Virgen de Guadalupe, de la que es devoto. Es mi forma de agradecer por todo lo que me ocurre que me pone muy feliz, cerró el púgil.