La carrera del polaco Robert Kubica, piloto de Fórmula 1 Internacional, podría truncarse, en caso de que perdiese funcionalidad en su mano derecha, por las heridas que sufrió tras el grave accidente que protagonizó ayer en las inmediaciones de Génova, al norte de Italia, mientras participaba de una competencia de Rally. El piloto de la escudería Lotus Renault, de 26 años, chocó contra un muro de una iglesia en la localidad de San Lorenzo, cuando intervenía en el Rally Ronda di Andorra, con un automóvil Skoda Fabian. Kubica fue derivado al hospital Santa Corona di Pietra Ligure, en Savona, donde fue intervenido quirúrgicamente por múltiples fracturas en su brazo y su pierna derecha.