Da gracias a Dios, que te ayudó, y gózate en tu victoria; - ¡ Qué alegría más honda, esa que siente tu alma, después de haber correspondido!. (JOSE MARÍA ESCRIVÁ - Camino- Pág. 307. Ediciones Rialp. S.A.-Madrid. España )
Fue el día miércoles próximo pasado cuando caminaba por la peatonal Rivadavia, me encontré con un gran amigo, excelente deportista mejor persona, que hacía mucho tiempo que no lo veía, ese señor se llama Santos Sixto Carrizo(71) amigo lector, le cuento que en ese momento sentí que me embargaba una profunda emoción, estar frente a frente dialogando con un ex futbolista a quien admiré durante toda su campaña , su gran experiencia y su clase magistral, demostrada cuando jugaba en sus queridos clubes Vélez Sársfield (primero) y en Duca Construcciones (después).
¡Cuántos recuerdos y alegres anécdotas justifican lo vivido!, ello es así, y en razón de haberle dedicado en su oportunidad - un reconocimiento a su formidable trayectoria futbolística cumplida - permítaseme rememorar algunos párrafos de aquella nota que escribí por otro medio titulada: Una muralla infranqueable, y, entre otras cosas, esto dije de él:
El club Vélez Sársfield, fortín de la calle Sarmiento. señera institución deportiva de Catamarca, fue y es forjadora de grandes valores del balompié. Siempre se distinguió por practicar un fútbol prolijo, de toque, bien planificado, sabedores de lo que quieren dentro de la cancha, prueba de ello, son los muchos títulos ganados de muy buena manera durante su campaña. De esa verdadera academia de fútbol, que siempre admiré, aún en épocas de rivalidad(digo esto por mi viejo y querido Poli), surgieron habilidosos jugadores, correctos, disciplinados, que supieron ganarse el afecto y admiración de los aficionados. Una de aquellas extraordinarias estrellas, lo fue, en mi opinión, Santos Sixto Carrizo, un señor del área.Zaguero impasable en el juego aéreo, de veloces cruces, firme en al anticipo, rueda de auxilio para el compañero necesitado, mente fría para afrontar temporales. Una de las cualidades más lindas y efectivas que tenía-amén de las ya nombradas- era su forma de cuerpear en el mano a mano,¡siempre victorioso!.Recuerdo con profunda emoción, los furiosos clásicos que Vélez sostenía con Policial, un cuadrazo, donde Santos integraba ese batallón de ases que conformaban el Negro Ríos, Gata Martínez, Palito Guzmán, Enrique Romero, Rupa y Cuchi Barrionuevo, Medio Litro Corro, Salteño Vallejos, Coyoyo Vega, Reyes Moreno, Chacho Ayala, el Amarillo Acosta, y otros./ Por haber significado mucho en la vida velezana, siempre nos recordaremos de aquél reducto que lo fue el bar del Paciente Brizuela. Allí solía reunirse la barra seguidora del equipo de la V, donde-billar por medio, café y cigarrillo- se rendía culto a la amistad, máxime cuando un triunfo daba lugar a un obligado brindis, cobrando vigencia las palabras de Gutiérrez: ...alcemos nuestras copas, aquí en el viejo bar, que mientras haya amigos dan ganas de cantar....(del tango Amigos que yo quiero)
Este respetuoso zaguero, de rostro muy parecido al actor cinematográfico Jack Palance, demuestra tener cuerda para rato .Actualmente, con varios campeonatos vividos y con un envidiable estado físico, le sigue dando a la de cuero. El torneo de veteranos que se disputa en nuestro medio, lo cuenta como un entusiasta cebollita integrando el equipo de Duca donde Santito hace sentir su juego , brindando su rica experiencia y sabiduría..Lo precedentemente expuesto forma parte de la nota primeramente citada. (La Unión- Ed-28.11.88. Pág. 15).
El encuentro que tuvimos en la peatonal nos sirvió para que fijáramos una fecha para continuar dialogando, esto se llevó a cabo el día domingo pasado (30.01.11) en casa de Santos Carrizo teniendo presente las hermosas reflexiones que al respecto nos brindan Monseñor Jorge Bergoglio y Rabino Abraham Skorka a través del libro: Sobre el Cielo y la Tierra, cuando nos dicen: El diálogo nace de una actitud de respeto hacia otra persona, de un convencimiento de que el otro tiene algo bueno que decir; supone hacer lugar en nuestro corazón a su punto de vista, a su opinión y a su propuesta. Dialogar entraña una acogida cordial y no una condena previa. Para dialogar hay que saber bajar las defensas, abrir las puertas de casa y ofrecer calidez humana.
A preguntas formuladas, esto respondió: Yo jugué en Vélez Sársfield desde las divisiones inferiores hasta llegar a primera. Ganamos diversos campeonatos; éramos un grupo muy unido, disciplinado, siempre predispuesto a ganar, de esa forma se consiguieron los éxitos que enaltecen a la institución y que son por todos conocidos / En el año 1967 finalizó mi campaña dentro del fútbol federado y a partir del año 1988, intervine en los torneos de la Liga de Veteranos jugando para el equipo de Duca Construcciones (en categoría Master) hasta el año 2004 en que dejé la práctica del fútbol por un problema de salud que, gracias a Dios ya está superado. Con Duca tuve la suerte de salir campeón en el año 2003, en ese club coseché muchos y grandes amigos que nos brindábamos mutuamente en cada tercer tiempo con sinceridad y respeto fortaleciendo el prestigio ganado. / Soy un agradecido de Vélez y siempre adonde vaya lo voy a decir porqué: me permitió lucir sus colores, ser conocido por la gente, formé parte del seleccionado de la Liga Catamarqueña, participar en varios torneos nacionales como el campeonato Béccar Varela , torneos del interior y otros. Actualmente tengo la suerte de integrar la comisión directiva en el cargo de secretario en el cual me siento satisfecho porque puedo devolverle - en parte -a Vélez lo mucho que me dio e hizo por mí. Su admiración por sus colegas . Muchos son los jugadores a quienes admiré por la capacidad y talento demostrada en el puesto que yo jugué: el Tucumano Federico Juárez, Gordo Velázquez, además de haber sido excelentes jugadores fueron muy buenas personas, dentro y fuera de la cancha. Y en cuanto a los delanteros que más trabajo me dieron, fueron: Leopoldo Ponce (Policial), era un jugador muy difícil de marcar en el área, demasiado peligroso, otro Player muy incisivo, fue el Mono Vega de San Lorenzo de Alem, que se movía en todo el frente de ataque, en cambio Ponce definía desde las dos áreas, no se achicaba ante nadie, era preferible tenerlo de compañero antes que de adversario.Del diálogo mantenido, deseo destacar su mensaje hacia la gente que gusta de este deporte: Al fútbol no hay que dejarlo morir nunca, tenemos que poner el mayor esfuerzo para luchar por un solo fin, sea el color de la camiseta que fuere, que nos tenga que representar, tenemos todos que apoyarla y así triunfará el fútbol de Catamarca.... Sentidas palabras de un correcto futbolista que cumplió una meritoria campaña como tal. José Pepe Bustos