Por una regla no escrita, los fallos disciplinarios del fútbol difícilmente o rara vez son trasladados a la Justicia ordinaria, donde tampoco existe la certeza de una sentencia favorable. Eso le pasó al Club San Martín de Los Varela en una acción de amparo en contra de la Liga Ambateña de Fútbol, cuyo Tribunal de Penas lo había castigado con la quita de puntos, que incluso significó la pérdida de un campeonato, por la indebida utilización de un jugador.
Por un fallo notificado el 8 de este mes, el juez de Control de Garantías N° 2, dr. José Antonio Carma resolvió no hacer lugar a la acción de amparo interpuesta por el Dr. José Leonardo Berber, en su carácter de apoderado de los Sres. Fabián Antonio Salcedo y Gustavo Adán Varela, respectivamente presidente y secretario general del Club San Martín de Los Varela, en contra de la Liga Ambateña de fútbol, y sin mayores precisiones se remite al escrito a fojas 46/50.
Finalmente, el magistrado dispone las costas a cargo del accionante (San Martín de Los Varela), y tras los protocolos de rigor ordena archivar las presentes actuaciones.
Un final demorado, largo y tedioso, como la mayoría de los trámites que pasan a la Justicia, donde sus tiempos nunca son iguales a los del resto de los mortales, y que no deja prácticamente beneficiarios.
Al margen de la tranquilidad para su presidente Daniel Washington Segura, resulta, ciertamente, favorecida la Liga Ambateña porque terminó siendo absuelta de culpa y cargo. Sin embargo, toda la burocracia leguleya que implican estos planteos en los tribunales ordinarios derivó en la no realización de la temporada 2010/2011, después de varios años de realizaciones en forma consecutiva, el desánimo de los clubes y, en algunos casos, la anunciada partida de defunción para algunas de sus entidades afiliadas, con notorias y flagrantes faltas en su andamiaje institucional; léase falta de regularidad ante la Inspección General de Personas Jurídicas (IGPJ).
Para la mayoría de estos clubes pueblerinos, el fútbol es su razón de ser; la cita del domingo, la motivación de todos los veranos y algún que otro torneo relámpago el resto del año. Sin el fútbol, no existen demasiadas razones y ya nada parecen justificar sus existencias. Incluso los aspectos sociales y culturales hoy pasan por otros carriles, o eran derivaciones de lo que se generaba tras la convocatoria de la pelota.
Eso es lo más lamentable de este caso; no en desmedro del fallo, que seguramente estará ajustado a derecho, pero si por las consecuencias emanadas de la actitud asumida por la dirigencia de San Martín de Los Varela, que ahora deberá afrontar los costos por su demanda rechazada, aunque toda comunidad futbolera del Ambato deba pagar por los platos rotos.
EL DATO
Ante una quita de puntos, San Martín de Los Varela presentó una acción de amparo contra la Liga Ambateña de Fútbol que finalmente le resultó desfavorable