La poetiza catamarqueña Hilda Angélica García, en una entrevista íntima con EL ANCASTI DIGITAL, habló sobre la obra del escritor Luís Leopoldo Franco. Elogió su fascinante destreza para hallar la belleza de la naturaleza en sus poesías y, a su vez, sentar posturas en temáticas tan divergentes una de otras, en sus ensayos.
Luis Franco escribió tanto poesías como ensayos (…) En los ensayos nos encontramos con un Franco de pensamientos muy profundos, críticos e individuales. En su libro Revisión de los Griegos, por ejemplo, analiza, interpreta y le da una nueva interpretación a cada una de las propuestas de los grandes filósofos, explicó la poetiza y actual presidente de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), filial Catamarca, Hilda Angélica García.
Vanaglorió, además, la diversidad de temáticas que abordó con sus ensayos el amante de las Letras: Es muy amplio su campo ensayístico.
Por otra parte, elogió también la belleza de sus versos. Como poeta fue un grande, sintetizó. Contó que la naturaleza fue su gran fuente de inspiración. Es un hombre que nació, se crió y ama el campo y por eso le canta a la tierra. En toda su obra está presente el hombre unido a la tierra, unido al paisaje, detalló.
El poema ‘El Buey’, comentó, es un fiel reflejo de su amor al paisaje. El libro ‘Catamarca Cielo y Tierra’, es otra obra muy representativa de su canto a la tierra, indicó.
Franco trabajaba la tierra en Belén (…) Él, en cierto modo, huía del mundanal ruido (Buenos Aires) porque lo que realmente le interesaba era los libros y la reflexión, reiteró Hilda García para enfatizar sobre el por qué la naturaleza se convirtió en la principal fuente de inspiración.
Fue tal vez la tendencia del escritor de refugiarse en su amada ciudad natal, conjugada con su fuerte carácter y su simpatía por las ideologías de izquierda, comentó la titular de la SADE, que no logró convertirse en un poeta popular. Pero sí obtuvo reconocimiento en el ámbito literario y académico.
Reconocido siempre fue. Los profesores de lengua recurrimos a la obra de Franco para dar clases, aclaró. Para, posteriormente, admitir que Franco no tuvo gran difusión en los medios locales de su época. Él tenía una ideología de izquierda y la prensa catamarqueña era católica; por lo que, si bien dentro del mundo de las Letras lo reconocíamos, los medios no le daban la difusión, la importancia y la proyección que le tendrían que haber dado al gran poeta que él fue, remarcó.
Aceptó también, que a nivel nacional, las editoriales tampoco le deban el lugar que merecía. Pero es probable que su personalidad haya influido para que esto haya sido así: él mismo se aislaba, no participaba de los corrillo sociales. Escribía y publicaba cuando podía, finalizó.
Otros exponentes también hablaron de Luis Franco
Roberto Artl (1941) en Argentina Libre, revista literaria de Artl: Un silencio fervoroso ha saludado la aparición de la monstruosa obra de este poeta -Suma- que, como Walt Whitman, podría decir de sí mismo: Yo no soy sólo un hombre. Soy una batalla. Escribo estas líneas después de haber hojeado archivos, después de haber sopesado el enorme libro, de haberme sumergido en él con el cauto terror que al comienzo nos producen el océano o la selva. Leyendo a Franco he recordado la talla de los hombres que hombrean el Renacimiento y almacenan en sus cuerpos una fuerza cósmica lo suficientemente basta para transformar un bloque de piedra en multitud de dioses y gigantes. Y la envidia le grita: - ¡Maldito seas por la música que se escapa de tu flauta divina y por no haber encontrado un pie que empujara tu libro al fondo del mar!.
Leopoldo Lugones, crítica publicada en el diario La Nación el 9 de agosto de 1923: Este poeta Luis Franco nació con la facilidad, que es un don del ala. Canta como el pájaro, por llamamiento de la naturaleza...He aquí un poeta pagano que ama la vida y la canta porque la siente bella en la delicia de su amor...Tanto goza, con tanta sinceridad se entrega a su emoción, que canta en noble verso al propio cuerpo viviente.
Juana de Ibarbourou (1923) sobre Libro del Gay Vivir: Libro que llega a mi corazón como un grito cordial, al que responde, conmovido, mi grito, y tal como quisiera haber hecho uno mío, más límpido y más puro y más bello que un río. Libro al que estoy tentada de gratarle: ¡hijo mío! Bendita sea, Luis Franco, tu estupenda poesía. Tu alegría dio el fruto que no dio mi alegría.
Mariano Perla (1945), publicada en Noticias Gráficas: Sé de dos poetas marxistas: Maiacovski y Luis Franco. De ambos, el argentino es el más fuerte: su vitalidad tiene dilatado y enterizo arraigo como un áspero y tierno vegetal de la llanura, y ninguna desilusión lo hará suicida, porque ni siquiera cree que la muerte sea su única verdad.
Armando Raúl Bazán, historiador de Catamarca y del NOA, 2011: Es una de las prosas más vigorosas y excelentes que ha tenido la literatura argentina (…) Fue un hombre cantor de la naturaleza y exaltador de la libertad del hombre. Primero su obra cantaba a la naturaleza, después tomó una orientación más ideológica.