miércoles 16 de septiembre de 2026

Con todas las ilusiones

Hoy, a las 15.30, Argentina debutará en el Mundial ante Alemania, en la ciudad de Kayseri.

El seleccionado argentino de básquetbol, pese al duro golpe anímico que significó la inoportuna baja de Andrés Nocioni, buscará desde hoy alcanzar el hito de meterse por quinta vez consecutiva entre los cuatro mejores equipos del certamen cuando enfrente a Alemania, en un cotejo de la primera fecha del Grupo A del Campeonato Mundial de Turquía. El encuentro se jugará en el moderno estadio Karis Has Arena, de Kayseri a las 21.30 hora local (15.30 de la Argentina).

Argentina ya había dejado atrás la mala racha de lesiones y encaminado su ritmo de juego en los amistosos previos al Mundial, al punto que el entrenador Sergio Hernández no ocultaba su optimismo por haber contado con el plantel completo por primera vez en la obtención de la Copa Efes Pilsen, en Ankara, ante el seleccionado local.

No obstante, después de haber llegado a Kayseri, en el centro del país, el ánimo del plantel cambió al conocerse la exigencia de Philadelphia Sixers, el equipo NBA de Andrés Nocioni, que le impidió al alero jugar el Mundial para que no se agravara su esguince en el tobillo izquierdo.

Es un golpe duro, pero ya pasamos de página, hay que seguir adelante. ‘Chapu es un jugador importante para nosotros y por eso esto influye anímicamente, pero no hay tiempo para ponerse triste porque mañana hay que jugar. No nos va a fortalecer ni perjudicar, hay que olvidarse y empezar a pensar en los que están, aseguró el capitán Luis Scola.

Los jugadores y el cuerpo técnico reconocen que el objetivo es meterse por quinta vez consecutiva entre los cuatro semifinalistas del torneo. Argentina finalizó segunda en el Mundial de Indianápolis 2002, fue campeona en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, cuarta en el Mundial de Japón 2006 y tercera en los JO de Pekín 2008.

Para Argentina, que ocupa el número uno en el ranking de la FIBA, será clave ganar el grupo A, lo que le serviría -a priori- para evitar un cruce peligroso en octavos de final y no tener que enfrentar a la actual campeona del mundo, España, en un eventual choque de cuartos de final.

Sesenta años después de su único título mundial, Argentina apoya su ambición en el oficio, el carácter y el temple de un conjunto cuyo quinteto inicial (Pablo Prigioni, Carlos Delfino, Hernán Jasen, Luis Scola y Fabricio Oberto) cuenta con una química difícil de igualar por los otros equipos.

La columna vertebral argentina está conformada por Scola y Prigioni, quienes se conocen desde sus años en el TAU vasco, y el talentoso Delfino, quien brilló en la etapa preparatoria y con sus actuaciones logró hacer olvidar momentáneamente a Emanuel ‘Manu Ginóbili.

En tanto, la ausencia de Nocioni obligará a Delfino, Scola, Oberto, Quinteros y Leonardo Gutiérrez a tomar mayores responsabilidades ofensivas, mientras que el bahiense Jasen y el correntino Federico Kammerichs deberán ocuparse del aspecto defensivo, con fuertes marcas y toma de rebotes.

Como en Indianápolis, Atenas, Japón y Pekín, la Generación Dorada buscará desde hoy escribir una nueva página de gloria para el deporte argentino, en una de sus últimos torneos antes de comenzar con el recambio.
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