Extraordinario concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional
El Aula Magna de la UNCa. se colmó de público que disfrutó de un importante repertorio dirigido por el maestro Pedro Ignacio Calderón.
El público que colmó el Aula Magna de la Universidad Nacional de Catamarca ayer para ver la actuación en vivo de la Orquesta Sinfónica Nacional disfrutó de uno de los más espectaculares conciertos de música clásica que se tenga memoria en esta ciudad. Por primera vez, la agrupación dirigida desde 1994 por el maestro Pedro Ignacio Calderón, hizo una presentación en esta provincia y, como no podía ser de otra manera, conmovió a los presentes por la magnificencia de su ensamble instrumental, plasmado en obras de una variedad de autores que incluyó a los argentinos Julián Aguirre, Alberto Ginastera y Gilardo Gilardi.
La Orquesta Sinfónica, que depende de la Secretaría de Cultura de la Nación, llegó a esta ciudad con más de 70 músicos en el marco de una gira por provincias de esta región como La Rioja, donde se presentó el sábado, y Santiago del Estero, donde actuará hoy.
A pesar de la incomodidad que presenta un espacio como el del Aula Magna para un espectáculo como el de la Sinfónica, ayer la agrupación se acomodó como pudo y el público pudo disfrutar de grandes obras del repertorio clásico universal. Es de destacar que el número de integrantes que suben al escenario es flexible y se adecua al espacio, como ocurrió en la sala de la Universidad.
En ese marco, el concierto comenzó con Huella y Gato, de Aguirre, y continuó con las danzas húngaras N° 1 y N° 5 de Johannes Brahms, recibiendo las primeras ovaciones, especialmente con la última mencionada. La Orquesta ofreció luego Danza Eslava N° 8, Op. 64 , y Danza Eslava N° 2, Op. 72, del compositor checo Antonin Dvorak, además de El gaucho con botas nuevas, de Gilardo Gilardi, para finalizar la primera parte del programa con Malambo, Danza Final del Ballet Estancia, de Alberto Ginastera.
Luego de un breve receso, la prestigiosa agrupación interpretó Danzas Polovtsianas del Príncipe Igor, de Alexander Borodín, y finalizó su actuación con la célebre obra Bolero, del autor francés Maurice Ravel.
Si bien, la Orquesta es estatal y cuando se creó en 1948 fue concebida para hacer presentaciones a lo largo de todo el territorio argentino, fue la Ciudad de Buenos Aires donde tuvo preponderancia su actividad, y, finalmente, fue ayer, a 62 años, cuando la provincia de Catamarca tuvo la oportunidad de recibirla por primera vez.
En el marco de este tipo de espectáculos, ayer se extrañó una sala como la del Teatro Catamarca.